Emiliano Sedano
En un telegrama, el Papa León XIV expresó sus condolencias por las víctimas del terremoto de Friuli de 1976, ocurrido un 6 de mayo en la región de Friuli-Venecia Julia, al noreste de Italia.
En el comunicado, el Sumo Pontífice dijo ofrecer tanto sus oraciones como “palabras de confort a aquellos quienes sufren por la pérdida de sus seres queridos”. Este sismo, que duró 57 segundos y tuvo una magnitud 6.4 en la escala de Richter, provocó la muerte de alrededor de mil personas, y dejó sin hogar a cerca de 150 mil.
Finalmente, este documento, dirigido tanto al Arzobispo de Údine, Riccardo Lamba, como a los pobladores de la región, leía que “la memoria de este evento trágico inspirará un compromiso renovado hacia los valores de fraternidad y caridad”.
El pasado 3 de mayo, en el municipio de Gemona del Friuli, más de 5 mil fieles asistieron a una Misa presidida por el Cardenal Matteo Zuppi. El presbítero aseguró que este acontecimiento “fue un gran momento de solidaridad”, dado que resultó tanto en una “fuerza extraordinaria para reconstruir” como en la generación de consciencia para “comprender y prevenir” estos fenómenos geológicos.






