En una reciente investigación realizada en redes sociales, se encuestó a 40 mujeres sobre su experiencia con el abuso y el acceso a ayuda. Los resultados son preocupantes: el 67.5% ha sufrido algún tipo de abuso, mientras que solo el 32.5% no ha tenido esta experiencia.
Entre quienes han sido víctimas, el 59.3% reporta abuso psicológico, el 51% abuso sexual, el 33.3% abuso laboral y económico, y el 11.1% ha sufrido todas estas formas de abuso. Sin embargo, lo más alarmante es que el 73.1% no ha recibido ningún tipo de ayuda, mientras que el 26.9% sí la ha obtenido, aunque en su mayoría la consideran solo parcialmente efectiva.
Las mujeres encuestadas destacan algunos avances en la equidad de género, como el acceso a puestos laborales antes reservados para hombres y una mayor escucha a sus necesidades. No obstante, señalan que la Iglesia católica se ha quedado atrás en estos temas, lo que refleja una brecha entre las transformaciones sociales y el papel de las instituciones religiosas.
Esta investigación deja claro que el abuso sigue siendo una problemática latente y que el acceso a ayuda efectiva es aún una deuda pendiente en nuestra sociedad.

