Un artista por encima de polémicas
Ali Moreno

En un mundo donde la creatividad y la técnica se unen para dar vida a obras maestras, Álvaro Cuevas se destaca como uno de los escultores y pintores jaliscienses más reconocidos. Con 20 años de trayectoria, Cuevas ha logrado establecerse como un referente en el mundo de la escultura y pintura, gracias a la técnica de huellismo, que consta en pintar con la yema de los dedos.
A temprana edad mostró interés en el arte, pero fue hasta 1998 cuando incursionó de manera profesional. A lo largo de su carrera, Álvaro ha creado una amplia variedad de obras enfocadas en la filosofía esencial; entre ellas, 18 colecciones con tres temáticas diferentes: el ser en su origen; el ser en la problemática en la que vive y en cómo lo soluciona; y la muerte del ser.
El artista, previo a realizar una obra, se prepara a través de especialistas en diferentes temáticas, que puedan enriquecer e inspirarlo para seguir avanzando en su proceso creativo. Busca realizar obras que puedan dejar huella.
Cuando te rodeas de personas que saben, que tiene una sabiduría interna a través de la experiencia, nos van permeando, y esto permite después comunicar y crear cosas muy interesantes”, explicó el también escultor.
Entre sus obras más destacadas, se encuentran Diossoid, que surgió desde el 2012, donde se crearon imágenes con sentido religioso que han sido en papiroflexia en específico; en esta colección se tiene a la Virgen de Guadalupe, un Cristo, un Nacimiento, una cruz, entre otras. También cuenta con pinturas que están todavía en proceso.
Además de la colección anterior, se encuentra Omnividencia. En esta colección creó imágenes con sentido religioso; en su composición se pueden apreciar diversos cuadros que todavía están en proceso; sin embargo, destaca la obra Sagrado Corazón sin-cero realizada recientemente y en la que continúa trabajando. Esta obra ha causado polémica porque algunos piensan que es una blasfemia a una imagen sagrada. A continuación su explicación:
¿QUÉ SIGNIFICA CADA ELEMENTO?
Los tres ojos: Es la representación del Padre, el Hijo y, en el centro, está el Espíritu Santo. Son tres ojos alineados y refleja esa visión de amor que Jesús trajo al mundo.
El corazón: Se aprecia números del uno al nueve, omitiendo el cero, que simboliza un corazón sin-cero en un mensaje de amor de Jesús hacia los fieles.
Color negro de fondo: La razón es para centrar la atención en Jesús y en su corazón sagrado.
La piel y corazón rojo: Manifiesta la pasión de Cristo.
En resumen, Álvaro Cuevas ha dedicado su vida a instaurar obras de arte que inspiran. Cada creación lleva el símbolo de una huella porque es una manera de darle identidad a su arte. De igual forma, él firma con un círculo y un hexágono que reafirma, con esa geometría, que está consciente en dónde se encuentra en la vida.
Estimado lector, si desea conocer más de la obra de Álvaro Cuevas o hay temas en específico que deseé conocer directamente del artista, está cordialmente invitado al Museo de la Filosofía Esencial, en calle Prisciliano Sánchez 1078, colonia Americana, en Guadalajara.
PIN PON
El artista respondió lo siguiente de las palabras en negrita:
Creatividad: Responsabilidad.
Vida: Muerte.
Fe: Pasión.
Madurez: Proceso.
Dios: Dios.
