Inicio CulturaArs CordisBohemian Rhapsody, una lectura espiritual a 50 años de su estreno

Bohemian Rhapsody, una lectura espiritual a 50 años de su estreno

por Quetzali Hernández
0 comentarios

SERGIO PADILLA MORENO

El próximo viernes 31 de octubre, se cumplirán cincuenta años de que se transmitió en radio, por primera vez, una de las mejores canciones en la historia de la música, Bohemian Rhapsody, interpretada por el grupo británico de rock Queen, y compuesta por Freddy Mercury (1946-1991), para el álbum A Night at the Opera. Esta historia la podemos conocer a través de la película homónima, estrenada el año 2018, y que ganó varios premios cinematográficos importantes. El filme es un acercamiento a la vida de Freddy Mercury y al grupo Queen, siendo la escena final una extraordinaria recreación de la participación del grupo en el legendario concierto Live Aid, en el estadio Wembley en Londres, el año de 1985, el cual abrió su participación con una parte de la mítica canción.

A lo largo de sus 50 años de vida, la canción Bohemian Rhapsody ha sido objeto de los más profundos análisis musicales, donde se reconoce la maestría de cada una de las seis partes que la integran y que fue todo un logro técnico grabarla. Pero donde los análisis no terminan por llegar a un acuerdo es respecto al sentido mismo de la letra y lo que Mercury quiso transmitir. En una entrevista, el compositor simplemente dijo: “Es una de esas canciones que tiene un toque fantasioso. Creo que la gente solo debería escucharla, pensar sobre ella, y entonces llegar a una conclusión propia de lo que significa para cada uno.”

” Una clave de lectura para encontrar un significado bastante interesante y sugerente, es el que propone el P. José María Rodríguez Olaizola SJ, cuando en una de sus redes sociales escribió sobre esta canción: “perfectamente podría ser la canción del hijo pródigo queriéndose alejar del hogar.” Esta intuición me hizo sentido, pues la canción bien podría tratarse del grito profundo del hijo pródigo (cfr. Lc 15, 11-32) que llevamos dentro: “…abres los ojos, miras a los cielos y ves, solo soy un pobre chico, no necesito compasión”, expresión que podría reflejar el razonamiento interior del joven que pide su herencia. Más adelante dice: “la vida acababa de empezar, pero ahora me he vuelto loco y la he tirado a la basura”, que podría ser el grito desesperado al constatar que ha malgastado su vida, junto con la siguiente frase: “Solo soy un pobre chico y nadie me quiere”. En el momento en que el hijo pródigo entra en sí, y con ello iniciar su regreso a la casa de su padre, bien podría decir: “solo tengo que salir, solo tengo que salir directo de aquí.” La última frase de la canción, envuelta en una música maravillosamente serena, dice: “en realidad nada me importa, de todas formas, el viento sopla”, que podría ser referencia a la moción del Espíritu que nos conduce, no importa donde estemos, de regreso hacia el Padre.

El famoso escritor italiano Umberto Eco dijo de esta canción: “Lo fascinante es su ambigüedad semiótica: Bohemian Rhapsody es tanto una parodia del arte elevado como su celebración. Juega con los signos de lo sagrado y lo profano.”

padilla@iteso.mx
Queen – Bohemian Rhapsody
https://www.youtube.com/ watch?v=fJ9rUzIMcZQ&list=RDfJ9rUzIMcZQ&start_radio=1

También te puede interesar