Michelle Fletes

El Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, ofreció una profunda reflexión centrada en el amor, la compasión y la obediencia a Jesucristo, guiados por el ejemplo de María, durante su homilía celebrada el pasado domingo 13 de julio, con motivo del 70 aniversario de la visita anual de la Virgen de Zapopan al Lago de Chapala.
A partir del Evangelio, el Cardenal exhortó a los presentes a tener un horizonte claro en la vida, la vida eterna.
Subrayó que ese destino sólo puede alcanzarse a través del amor verdadero a Dios y al prójimo.
Tomando la parábola del buen samaritano, el Purpurado señaló que el verdadero camino cristiano es el de la misericordia y la solidaridad, recordando que Jesús mismo se hizo prójimo de la humanidad herida, y entregó su vida para redimirnos. “Cristo es el verdadero samaritano de nuestra humanidad”, afirmó.
También criticó las actitudes frías de quienes, como el Sacerdote y el levita del relato evangélico, evitaron al hombre herido por miedo a “mancharse” o desobedecer la ley. Subrayó que la interpretación rígida de la fe puede hacernos insensibles al sufrimiento real. “Malinterpretaban con escrúpulo la enseñanza del Señor”, dijo el Purpurado.
En contraste, el samaritano que era perteneciente a un pueblo considerado infiel, se detuvo, se compadeció, curó al herido y lo acompañó en su recuperación. El Cardenal insistió en que ese ejemplo es el que deben seguir todos los cristianos, vivir atentos, misericordiosos y sensibles a las necesidades del prójimo, sea conocido o desconocido.
“El amor a Dios y al prójimo es el único camino hacia la plenitud de la vida, hacia la vida eterna”, reiteró. Invitó a cada fiel a hacer una introspección y preguntarse si realmente ama a Dios como Padre, si le da su lugar, y si está siendo verdaderamente prójimo con quienes sufren.
Finalmente, el Arzobispo recordó que “la palabra nos invita a que acojamos la misericordia que Jesucristo tuvo con nosotros cuando estábamos caídos. Y así como Él lo hizo con nosotros, hagámoslo también con nuestros hermanos y hermanas”.
