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Cuba, pasado, presente y futuro

por Gabriela Ceja Ramirez
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DR. ENRIQUE PAULET / UP

Cuba está en un momento crucial de su historia reciente, posiblemente se esté encaminando hacia un nuevo periodo, donde quizás encuentre su libertad deshaciéndose de la dictadura totalitaria castrista y de una revolución marxista totalmente fallida, y así el pueblo cubano pueda recomenzar y reconstruir su país hacia una democracia plena y verdadera.

CUBA ANTES DE LA REVOLUCIÓN Y POR QUÉ SE DIO LA REVOLUCIÓN CUBANA

Cuba antes de la Revolución era un país muy diferente, no hay que negar que había desigualdad, como lo había en la Rusia de los zares antes de la Revolución Bolchevique, pero la solución que se implementó en las dos revoluciones llenas de violencia y de sangre, fue la creación de unos regímenes totalitarios y represores que en la Unión Soviética duró hasta 1991 y en Cuba esperemos que el final lo veamos muy pronto, ya que la isla actual es un vivo ejemplo del empobrecimiento creado por el comunismo.

La Cuba prerrevolucionaria también tenía sus contrastes, una población rural pobre frente al desarrollo de las zonas urbanas sobre todo en La Habana, y por supuesto que había injusticias sociales; por eso Fidel Castro supo ganarse el apoyo de parte de la población, y también porque supo impulsar el nacionalismo cubano en contra de la dependencia de EEUU que existía desde la Guerra Hispano-Estadounidense en 1898, y que se concretó en la Enmienda Platt que fue una ley creada por el Congreso de EEUU en 1901, que condicionaba la soberanía y la independencia de la isla, aunque esta ley fue derogada en 1934.

Aunado a todo esto Cuba arrastraba el gobierno autoritario de Fulgencio Batista (ya había sido presidente de 1940 a 1944) desde su golpe de estado en 1952, siendo el responsable de que gran parte de la industria azucarera estuviera en manos estadounidenses y el 70% de las tierras cultivables en posesión de manos extranjeras, aparte de la corrupción y el desarrollo de la mafia en negocios de juegos de azar. Claramente estaba creando el caldo de cultivo para una revolución.

El problema era que Cuba desde su independencia no había logrado consolidar una democracia lo suficientemente sólida. “Durante décadas, Cuba arrastró una serie de problemas recurrentes. No logró consolidar su democracia y tampoco consiguió limpiar la corrupción de las instituciones, como tampoco supo redefinir su relación con Estados Unidos. Tras décadas de inestabilidad, el golpe de Estado de Batista, primero, y de Fidel Castro, después, confirmaron este fiasco” (Quieromicubalibre – Instituto Juan de Mariana, octubre 13, 2024)

NACE UN NUEVO MOVIMIENTO

En 1955 nacía el “Movimiento 26 de julio”, con el objetivo de combatir el gobierno de Batista. Este movimiento estuvo liderado por Fidel Castro, Frank País, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara, que años más tarde serían los principales artífices de la Revolución cubana. Desde 1956 a 1958 se enfrentaron los revolucionarios contra las tropas de Batista, que terminó perdiendo el poder, huyendo a la República Dominicana. El 1 de enero de 1959 Fidel Castro y sus revolucionarios se hacían con el gobierno de Cuba. Desde el principio Fidel, su hermano Raúl y el Che Guevara se inclinaron por la implementación de un comunismo al estilo soviético, algunos revolucionarios (Huber Matos, Pedro Luis Boitel, Raúl Chivas, entre otros) se opusieron a este estilo de gobierno, y como consecuencia fueron encarcelados o tuvieron que exiliarse.

Años más tarde, en 1965 se crearía el Partido Comunista Cubano, único partido en Cuba que ha gobernado la isla hasta nuestros días. La instauración de este régimen comunista bajo el pretexto de liberar al pueblo cubano de la opresión Batista y la influencia de EEUU terminó por instaurar un régimen opresor de partido único sin posibilidad de oposición alguna, instaurando un modelo que con el paso de los años ha demostrado ser incapaz de dar a los cubanos las libertades, esa igualdad de oportunidades y desarrollo que prometieron al comienzo de “su revolución”.

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN Y EL FUTURO DE CUBA

Después de la Revolución, Cuba se distanció de EEUU, pero se plegó ante la URSS durante la Guerra Fría y, sobre todo, en las últimas décadas ante el gobierno marxista bolivariano de Venezuela. A pesar de lo mencionado anteriormente, la Cuba prerrevolucionaria presentaba unos niveles de desarrollo superiores al de América Latina, incluso pudiéramos decir cercanos al de EEUU y Europa, ¿qué pasó entonces…? que la instauración del régimen comunista (a pesar de las ayudas de la URSS y de Venezuela) provocó un profundo retroceso, casi comparable con Haití, y sería un error echar la culpa al mencionado “embargo” o “bloqueo” de EEUU.  Se pasó de un régimen dictatorial de un solo hombre a otro dictatorial de un solo partido. Todo esto nos recuerda al libro de George Orwell titulado “La Rebelión en la Granja” (que hace referencia a la Revolución Rusa), donde los animales se rebelan contra los humanos, pero al final acaban caminando en dos patas como los hombres… ¿qué cambió?, nada, solo se invirtieron los papeles.

La represión del régimen contra la oposición o los contrarios a la Revolución fue muy dura, miles de ejecutados, encarcelados y cantidad ingente de cubanos que huyeron de la isla poniendo en riesgo sus vidas, anhelando la libertad que en su país se les negaba.

La élite en el poder es la que ha tenido los recursos económicos, muchas veces ligadas a las familias que hicieron la revolución, es la que ha sabido conservar los privilegios económicos y políticos dejando al pueblo a su suerte, sacando rédito al sueño (falso) de la Revolución. Algunos comunistas trasnochados, como el político Pablo Iglesias, de España, han intentado en estas últimas semanas, hacer propaganda del sufrimiento del pueblo cubano, sin pasar ellos mismos por las penalidades de los cubanos (se alojó en uno de los mejores hoteles de la isla), queriéndonos hacer creer que todavía es viable un mundo comunista sin desigualdades. Es muy triste aprovecharse de la amargura del pueblo cubano para defender una ideología que la historia ha demostrado que es un fracaso.

Los últimos acontecimientos de la intervención de EEUU y, sobre todo del interés de Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, de que en Cuba se dé un cambio de régimen instaurando una democracia con libertades garantizadas y así reconstruir la sociedad y la economía cubana, es un halo de esperanza para nuestros hermanos cubanos que pidiéramos ver en los próximos meses.

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