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De la muerte del Papa al Cónclave

por Michelle Fletes Rubio
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RUBÉN ALONSO

Tras la muerte del Papa Francisco, la Iglesia Católica deberá de elegir un nuevo líder a través de un Cónclave Papal. Se trata de una reunión de cardenales en la que se deberá de tomar la decisión de quién será el hombre que se convertirá en el sucesor del primer Pontífice latino.
¿QUÉ SUCEDE TRAS LA SEDE VACANTE EN LA IGLESIA CATÓLICA?
El Cardenal Decano informa de la Sede Vacante y convoca a todos los Cardenales de la Iglesia Católica. Los Cardenales, o Colegio Cardenalicio, toman sus decisiones en reuniones privadas llamadas Congregaciones, que pueden ser Generales o Particulares. En las Generales participan todos los Cardenales y toman decisiones más importantes; en las Particulares, donde sólo están algunos Cardenales, como el Camarlengo (administrador del Vaticano) y el Decano de Cardenales (el más antiguo del orden de los Obispos), toman decisiones prácticas.
En las Congregaciones Generales se toman decisiones como el día del sepelio del Pontífice y el comienzo del Cónclave.

El Cónclave podría comenzar a partir del próximo 30 de abril, pero no más allá del 10 de mayo

¿QUÉ ES EL CÓNCLAVE?
Del latín “cum clave” (bajo llave), el Cónclave trata de una reunión en la que los Cardenales menores de 80 años se reúnen en la Capilla Sixtina, a puerta estrictamente cerrada para elegir un sucesor.
Bajo la responsabilidad del Cardenal Camarlengo, se prepara todo para el Cónclave, como las boletas, horno y chimenea para su destrucción, las habitaciones de los electores en la Casa Santa Marta y la Capilla Sixtina.
De manera especial se adecúan los lugares donde estarán los electores para garantizar la seguridad y secrecía, la no interferencia externa sobre lo que ahí se desarrollará: Que nada ingrese y nada salga.

¿CUÁNTOS CARDENALES ASISTIRÁN?
De los 251 cardenales que hay actualmente, solo formarán el Cónclave los menores de 80 años, los que pueden ser electos, según las normas vigentes. Esto significa que actualmente hay 135 electores, es decir, Cardenales que se pueden elegir como próximo Papa.
El Cónclave comienza con la Misa Pro eligendo Papa, en la Basílica de San Pedro por la mañana; y por la tarde, los Cardenales electores ingresan al Cónclave.
Terminada la Misa Pro eligendo Papa, los Cardenales electores regresan a Santa Marta para su almuerzo, y por la tarde se trasladan a la Capilla Paulina de ahí saldrán en procesión hacia la CapillaSixtina rezando las letanías e invocando al Espíritu Santo (Veni creator Spiritus).
En la Capilla Sixtina, el Cardenal Decano, en nombre de todos leerá la siguiente fórmula: “Nosotros, Cardenales de la Santa Iglesia Romana, del Orden de los Obispos, del de los Presbíteros y del de los Diáconos, prometemos, nos obligamos y juramos, todos y cada uno, observar exacta y fielmente todas las normas contenidas en la Constitución apostólica Universi Dominici Gregis del Sumo Pontífice Juan Pablo II, y mantener escrupulosamente el secreto sobre cualquier cosa que de algún modo tenga que ver con la elección del Romano Pontífice, o que por su naturaleza, durante la vacante de la Sede Apostólica, requiera el mismo secreto”.
Al terminar, cada uno de los Cardenales pasará al centro de la Capilla donde estará dispuesto un libro con los Evangelios, diciendo y haciendo lo siguiente: Y Yo, N. Cardenal N. prometo, me obligo y juro. Y poniendo la mano sobre los Evangelios, añadirá: Así me ayude Dios y estos Santos Evangelios que toco con mi mano.
Ese día, se realizará un solo escrutinio (votación). Si no hay elegido, se quemarán las papeletas y todo papel que los Cardenales hayan utilizado para realizar apuntes de la votación. Hacia fuera, si no hay elegido, con apoyo de químicos, el humo (fumata) que saldrá será negro; si hay elegido, también con químicos, el humo será blanco.
Para un resultado positivo de la elección se requiere dos terceras partes de los Cardenales electores.

¿CÓMO ES LA VOTACIÓN, LLAMADA ESCRUTINIO?
El procedimiento del escrutinio se desarrolla en tres fases, la primera de las cuales, que se puede llamar pre-escrutinio, comprende:
1.La preparación y distribución de las papeletas por parte de los Ceremonieros quienes entregan por lo menos dos o tres a cada Cardenal elector.
2.La extracción por sorteo, entre todos los Cardenales electores, de tres Escrutadores, de tres encargados de recoger los votos de los enfermos, llamados por brevedad Infirmarii (los enfermeros), y de tres Revisores; este sorteo es realizado públicamente por el último Cardenal Diácono, el cual extrae seguidamente los nueve nombres de quienes deberán desarrollar tales funciones.
3.Si en la extracción de los Escrutadores, de los Infirmarii y de los Revisores, salieran los nombres de Cardenales electores que, por enfermedad u otro motivo, están impedidos de llevar a cabo estas funciones, en su lugar se extraerán los nombres de otros no impedidos.

La segunda fase, llamada escrutinio verdadero y propio, comprende:
1.la introducción de las papeletas en la urna apropiada;
2.la mezcla y el recuento de las mismas;
3.el escrutinio de los votos.
Cada Cardenal elector, por orden de precedencia, después de haber escrito y doblado la papeleta, teniéndola levant ada de modo que sea visible, la lleva al altar, delante del cual están los Escrutadores y sobre el cual está colocada una urna cubierta por un plato para recoger las papeletas.

Llegado allí, el Cardenal elector pronuncia en voz alta la siguiente fórmula de juramento: “Pongo por testigo a Cristo Señor, el cual me juzgará, de que doy mi voto a quien, en presencia de Dios, creo que debe ser elegido”. A continuación deposita la papeleta en el plato y con éste la introduce en la urna. Hecho esto, se inclina ante el altar y vuelve a su sitio.

Sigue después la tercera y última fase, llamada también post-escrutinio, que comprende:
1) el recuento de los votos; 2) su control; 3) la quema de las papeletas. Si no hay resultados en esa elección, al día siguiente regresarán a la Capilla Sixtina para continuar con los escrutinios pudiéndose realizar dos por la mañana y dos por la tarde, hasta por dos días más (nueve votaciones) en caso de ser necesario.
En cuanto un Cardenal obtenga dos terceras partes de los votos de los electores, el Cardenal Decano se acercará al “elegido” para preguntarle en latín:
“¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?”.
Si el “elegido” acepta, en ese momento es Obispo de Roma y Pontífice (Papa) Obispo de la Iglesia Romana, verdadero Papa y Cabeza del Colegio Episcopal”-.
Posteriormente, le preguntará “¿Cómo quieres ser llamado?”, a lo que ya Papa indicará el nombre que llevará durante su pontificado.

Una vez elegido Papa, pasará a la “sacristía” de la Capilla Sixtina (que se encuentra detrás del altar, llamada “sala de las lágrimas”, donde podrá estar un momento solo, y luego con apoyo de ceremonieros se revestirá con sotana blanca e indumentarias dispuestas de Pontífice, a no ser que como Francisco, determine no utilizar todas.

Luego, en la Capilla Sixtina recibirá los respetos de los Cardenales, harán oración, y en cuanto lo determine el neo Papa, acudirán al balcón de las bendiciones de la Basílica de San Pedro para que se dé el anuncio en latín:
Latín:
Annuntio vobis gaudium magnum; habemus Papam:
Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum (primer nombre) Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem (apellido)
qui sibi nomen imposuit (que eligió como Pontífice)

Español:
Les anuncio un gozo-alegría muy grande; tenemos un Papa:
El Eminentísimo y Reverendísimo Señor, Señor (primer nombre) de la Santa Iglesia de Roma Cardenal (apellido) que se
impuso a sí mismo el nombre (…)
El nuevo Papa, dará un mensaje e impartirá la bendición “Urbi et orbi” (a la urbe o ciudad y a la orbe o mundo entero)

Fuente: Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, sobre la vacante de la Sede Apostólica y la Elección del Romano Pontífice: https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/apost_constitutions/documents/hf_jp-ii_apc_22021996_universi-dominici-gregis.html

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