La caída del comunismo en Europa Oriental. La influencia clave de San Juan Pablo II
DR. JOSÉ ENRIQUE ÁVILA PALET/ UP

El pasado 9 de noviembre se conmemoró el 36 aniversario de la caída del Muro de Berlín, un acontecimiento que marcó de manera significativa la segunda mitad del Siglo XX y que fue el precedente de la disolución de la URSS y del comunismo en Europa Oriental. Pero para entender mejor esteacontecimiento tenemos que remontarnos a la conferencia de Potsdam (Alemania) celebrada entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945, donde se reunieron el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Iósif Stalin, el primer ministro británico Winston Churchill (después le sustituiría Clement Attle) y el presidente de EE. UU., Harry S. Truman, que decidieron entre otros asuntos cómo iban a administrar Alemania después de la Guerra.
Alemania otra vez (ya había sido fragmentada después de la Primera Guerra Mundial) quedó dividida en dos zonas, la Oriental para la Unión Soviética (es decir comunista) y la Occidental para Gran Bretaña, Francia y EE. UU. (es decir demócratas), el mismo Berlín también sufrió este reparto (en dos partes y cuatro sectores) aunque en un principio no se construyó ningún muro, únicamente una división fronteriza. Dos años más tarde en 1947 con la “Doctrina Truman” según la versión más extendida, empezaba la Guerra Fría. Comenzaba un mundo bipolar enfrentado con conflictos bélicos que, aunque regionales (Guerra de Corea, Crisis de Berlín, Guerra de Vietnam, Crisis de los Misiles en Cuba) pusieron al mundo en riesgo de una Tercera Guerra Mundial esta vez Nuclear.
En la madrugada del 13 de agosto de 1961 se empezó a construir el “Muro de Berlín”, ante la fuga constante de ciudadanos de Berlín Oriental hacia Berlín Occidental, ya que la economía comunista estaba siendo un fracaso, y en un intento de contener esa evasión y ocultar el fiasco del comunismo, dividieron barrios y familias enteras convirtiendo a Berlín Oriental en una cárcel donde no se podía salir sin un salvoconducto. Desde 1941 a 1961 habían huido de Alemania Oriental casi un 20% de su población. El 9 de noviembre de 1989, durante una conferencia de prensa del gobierno berlinés que se emitía por radio y televisión, se interpretó que los ciudadanos de Berlín Oriental podían viajar libremente, seguidamente empezaron a llenarse los puntos de controlde berlineses de ambos lados, donde comenzaron a derribar el muro de manera pacífica, trasladándose con euforia y alegría a los dos lados del muro. Así comenzaba el fin de la Guerra Fría, que terminó oficialmente el 26 de diciembre de 1991 con la disolución de la URSS y del comunismo en Europa Oriental, antes en julio ya se había deshecho también el Pacto de Varsovia.
Hubo líderes mundiales de la época que influyeron de una manera decisiva en la caída del Muro de Berlín y del fin de la Guerra Fría, como Mijaíl Gorbachov, Ronald Reagan, Margaret fiatcher, Helmut Kohl y sobre todo San Juan Pablo II que apoyando a los movimientos anticomunistas logró una fuerza moral que ayudó a seguir con la resistencia y la esperanza para lograr la caída del comunismo, también tuvieron mucha importancia sus viajes a Polonia donde reunió a millones de personas y, sobre todo, el apoyo incondicional al líder polaco Lech Walesa, cofundador del sindicato Solidaridad, con el que ganó las elecciones en 1990 llevando a Polonia a la Democracia y a la disolución del comunismo. Polonia sería el primer país, luego vendrían los demás hasta la debacle definitiva del comunismo en Europa Oriental.
El autor es docente e investigador del Instituto de Humanidades de la Universidad Panamericana
