
Desde el Corazón
LUPITA:
Tratamos de ayudar a un adolescente que vivía en las calles. Huyó de su casa porque sufría abuso de parte de su propio padre. Se fue de nuestro hogar a Estados Unidos, allá sufrió maltrato y muerte. Hicimos todo lo posible.
Ma. Eugenia H
HERMANA MÍA, MARU:
Ustedes son “El Buen Samaritano”. Hacer el bien es el llamado claro y fiel de todo cristiano. El Papa León retoma la parábola del Buen Samaritano para subrayar el llamado que tenemos todos a amar especialmente a quienes más nos necesitan. Dilexit Te, es la reciente y primera exhortación apostólica del Papa León XIV, en la que nos habla sobre el amor a los pobres. En continuidad con Dilexit Nos del Papa Francisco, se nos urge a amar a Jesucristo en ese acercamiento preferencial hacia los pobres. En el punto 105 de dicho documento se lee:
La cultura dominante de los inicios de este milenio instiga a abandonar a los pobres a su propio destino, a no juzgarlos dignos de atención y mucho menos de aprecio. En la Encíclica Fratelli tutti el Papa Francisco nos invitaba a reflexionar sobre la parábola del Buen Samaritano. En ella vemos que, frente a aquel hombre herido y abandonado en el camino, las actitudes de aquellos que pasan son distintas. Sólo el buen samaritano se ocupa de cuidarlo. Entonces vuelve la pregunta que interpela a cada uno en primera persona: «¿Con quién te identificas? Esta pregunta es cruda, directa y determinante. Nos hace falta reconocer la tentación que nos circunda de desentendernos de los demás; especialmente de los más débiles. Digámoslo, hemos crecido en muchos aspectos, aunque somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles de nuestras sociedades desarrolladas. Nos acostumbramos a mirar para el costado, a pasar de lado, a ignorar las situaciones hasta que estas nos golpean directamente»
Quienes hacen vida el Evangelio, quienes ven a Jesucristo en el pobre, en el que sufre, en el migrante, en el que está solo o vive injusticia, y se mueven a aliviar su dolor, a curar sus heridas, esos son el Buen Samaritano que transforma la faz de la tierra.
El chico al que ayudaron con tanto amor, experimentó el abrazo de Cristo en esta vida y seguramente ya lo ha recibido directamente de Él en el cielo. Del mismo modo, lo recibirán ustedes cuando sean llamados al examen del amor.
Lupita Venegas/Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

