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EJERCICIOS CUARESMALES: ¿Percibo las tentaciones como oportunidades para templarme?

por Gabriela Ceja Ramirez
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JESÚS VENCE NUESTRAS TENTACIONES

PBRO. J. JESÚS SUÁREZ ARELLANO

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE PRIMER DOMINGO DE CUARESMA?

Génesis 2, 7-9; 3, 1-7: Esta narración simbólica describe nuestra permanente tentación de percibirnos como dioses, dueños absolutos de nuestra vida y felicidad…

Mateo 4, 1-11: Jesús venció las tentaciones que se nos presentan a todos: el encanto del placer sensible, de la vanagloria y del poder… Quien vence la tentación se capacita para servir…

REFLEXIONEMOS:

Jesús, como verdadero hombre, podía tener tentaciones. De hecho, el Evangelio nos lo presenta enfrentando las mismas tentaciones de cualquier otro ser humano: placer, vanidad y dominio.

Mateo describe a Jesús venciendo las tentaciones mediante la toma de decisiones clave sobre su misión y el tipo de salvador que quería ser.  Él, confiando en la Palabra de Dios y sin manipularlo, evita el camino fácil y placentero pues comprende que la renuncia, el servicio y el amor conducen a la plenitud de la vida.

Hay impulsos que forman parte de nuestra naturaleza, están dentro de nosotros con la misma libertad que Adán y Eva experimentaban en el paraíso.  No obstante, en ciertos momentos de nuestra vida, descubrimos la necesidad de ser guiados por valores más elevados.  Es como si despertáramos y nos diéramos cuenta de nuestra desnudez y que somos más que sólo biología hambrienta, o necesidad de fama y poder; poseemos mente y espíritu.

Y, si aspiramos a una vida más madura y santa, con sentido y propósito, es indispensable que todas nuestras dimensiones estén constantemente equilibrándose, necesitamos mayor reflexión y desarrollo espiritual, practicar ejercicios de autocontrol y tomar decisiones éticas, estar vigilantes y discernir las opciones, desafíos y tentaciones de cada día.  ¿Percibo la tentación como oportunidad de enfrentar mis limitaciones y crecer?  ¿Qué me impide confiar en mí, en los demás y Dios para desarrollarme?

Nos conviene revisar cómo hemos manejado las tentaciones en nuestra vida y pedirle a Dios su ayuda y sabiduría para no caer en ellas.  Es que, a veces, aunque sabemos que las tentaciones son oportunidades de crecimiento y fortalecimiento, vendemos nuestra voluntad por un poco de satisfacción y luego caemos en un infierno de insatisfacción y dolor… ¿Cuáles serían las consecuencias de seguir cayendo en las tentaciones?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA SEMANA:

Descubre cuáles son las tentaciones en las que caes más habitualmente:

En relación con mi familia… Cónyuge, hijos, hermanos…

En mi lugar y con mis compañeros de trabajo…

En mi Parroquia y con la Iglesia en general…

En mi relación con Dios…

Ante cada una de estas conductas o reacciones inadecuadas, planea cómo reaccionarás diferente la próxima vez que se te presente la oportunidad…

En tu diálogo diario con Dios, recita el Salmo 50, aprópiate de él, adáptalo – por escrito – a tus situaciones concretas…

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