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El Padre Brown, detective

por Michelle Fletes Rubio
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Roberto O´Farrill Corona

Ahora que las series de televisión se ven marcadas por violencia física y mental, resulta un jardín de paz la serie Padre Brown, inspirada en el personaje literario creado por Gilbert Keith Chesterton.
DETRÁS DE UN GRAN HOMBRE…
Producida por la BBC de Londres, la primera temporada vio su origen en 2013, y se ha extendido hasta la octava temporada, producida en 2021. Ahora, mucho deseamos que continúe la producción en varias temporadas más.
Los episodios, ambientados en la década de los años ciencuenta, se desarrollan en la ficticia localidad de Costwold de Kembleford, Inglaterra, donde se encuentra el priorato de Santa María, del que es párroco el Padre Brown, Sacerdote de la Iglesia católica, quien es asistido por la secretaria de la parroquia, la Sra. Bridgette McCarthy, también ama de llaves que, como cocinera que es, hornea unos pies de carne, de manzana y de ciruela, y unos pastelillos que se antojan.

SU IMPRESCINDIBLE EQUIPO
El Padre Brown funge como detective, sin serlo, y gracias a su agudo ingenio y a su conocimiento de las influencias del mal en la moral del ser humano, resuelve diversos casos criminales, principalmente homicidios, en favor de la verdad, de la justicia y del inspector de la policía local, quien, no obstante, por la valiosa ayuda del Padre Brown, mantiene un constante celo e ingratitud hacia él, lo que hace que el Padre cumpla con el perfil tradicional del héroe que es incomprendido por los poderes del mundo.
Las armas con las que cuenta el Padre Brown en su desempeño son sus conocimientos de filosofía, teología y moral cristianas, y materialmente no cuenta con nada más que su sotana negra, un sombrero y su paraguas con mango de bambú que lleva a todas partes; pero el Padre no está solo, pues cuenta con un equipo sagaz y discreto que son su gran apoyo en toda investigación: la Sra. McCarthy, Lady Felicia Montague y su sobrina Lady Penélope Windermere (llamada afectuosamente Bunty), y Sid Carter, el chofer de Lady Felicia.
UN CONTEXTO MARAVILLOSO
Al Padre Brown lo caracteriza el actor Mark Williams; Todos son personajes deliciosos a los que les dan vida tan geniales actores. Entre las delicias con las que esta serie de TV cautiva está el paisaje de la provincia inglesa con sus grandes valles, sus mansiones nobiliarias, el vestuario de época, los automóviles, la arquitectura y, por supuesto, aquello que implica la vida religiosa al interior de la iglesia de Kembleford, con sus altares, sus vitrales y sus imágenes de Cristo, la Virgen María y los santos, las celebraciones litúrgicas, los sermones del Padre Brown y su ministerio en el confesionario, que es donde él consigue el arrepentimiento del pecador y la corrección moral de sus acciones.

SU AUTOR Y FUENTE DE INSPIRACIÓN
Si tenemos al Padre Brown es gracias a la pluma y al talento de Chesterton, el gran escritor inglés que nació en Londres el 29 de mayo de 1874, y murió en Beaconsfield Buckinghamshire, el 14 de junio de 1936. Escritor, filósofo y periodista, es conocido por su excepcional manejo de las paradojas, esa curiosa forma de escribir que parece contraria a la lógica porque emplea expresiones que en apariencia son contradictorias.
Después de un breve periodo en el que participó del espiritismo, tras un proceso de conversión, regresó a la fe cristiana en su natal credo anglicano, y luego de tratar al Padre John O’Connor y al Padre Ronald Knox, se convirtió a la Iglesia Católica, de la que escribió: “Nosotros realmente no queremos una religión que tenga razón cuando nosotros tenemos razón; lo que nosotros queremos es una religión que tenga razón cuando nosotros estamos equivocados”.

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