Sonia Gabriela Ceja Ramírez

Durante su visita a Totatiche y Temastián, el Cardenal J. Francisco Robles explicó a los fieles la importancia de profesar la resurrección de Cristo y el compromiso de vivir una vida resucitando en Él.
El domingo 25 de mayo el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, se trasladó al norte de Jalisco, al límite con Zacatecas, para impartir el Sacramento de la Confirmación tanto a alumnos del Seminario Auxiliar de Totatiche como a fieles de la comunidad de Temastián.
En Totatiche fueron 27 seminaristas los que recibieron la gracia del Espíritu Santo a través de la Confirmación
Durante la homilía, el señor Cardenal hizo referencia al Evangelio del día y resaltó la promesa de Jesucristo de enviar al Espíritu Santo, que se cumple en los confirmandos pues a través del Sacramento, Jesucristo les comunica la plenitud de su mismo Espíritu para que sean sus testigos con acciones que rechacen el mal y anuncien el bien, prueba irrefutable de que cumplen su Palabra y de su amor por Él.
SER TESTIGOS DE LA RESURRECCIÓN
Dijo que, muriendo a las obras del pecado, es decir, no haciendo las obras del mal, se muere junto con Cristo, mientras que aplicarse en las obras del bien significa vivir como resucitados.
“Si creemos que Cristo murió y que Cristo resucitó hay que hacer de esa fiesta (la Pascua) nuestra vida. Morir con Cristo, negarnos a todo aquello que es malo, que es pecado, y aplicarnos a todo aquello que es bueno, que es verdad, que es justicia, que es servicio, que es fraternidad, que es perdón, que es paz”.
Explicó que Cristo nos dice: “El que me ama cumplirá mi palabra. El que no me ama no cumplirá mi palabra. Entonces, si nosotros quisiéramos saber qué tan auténtico es mi amor a Dios, qué tan verdadero es mi amor a Cristo. Hay una manera, mide cuánto cumples la palabra que Cristo nos enseña. Si descubres que estás cumpliendo la palabra, es prueba inequívoca de que lo amas. Si no estás cumpliendo su palabra, sus enseñanzas, pues tu amor no es verdadero, no es sincero, no es auténtico”
Señaló que en la fiesta de la resurrección pudimos ver el último gesto en vida del Papa Francisco de bendecir al mundo para después partir a la casa del Padre. “Pudimos experimentar la muerte, la muerte de Cristo y la muerte del Papa, pero pudimos también experimentar la Resurrección de Cristo en su iglesia y la presencia del Espíritu Santo, de un nuevo Papa. Cristo muerto y resucitado”

CELEBRAR Y DAR FRUTOS
Concluida la Misa en Totatiche, el señor Cardenal se dirigió a Temastián en donde presidió la Eucaristía e impartió el sacramento de la Confirmación a otros 38 jóvenes.
A propósito de la celebración del sexto domingo de Pascua, el Cardenal Robles, en la homilía, explicó que es tan grande la resurrección de Jesucristo, que la celebramos durante 50 días, y junto a los fieles, pidió a Dios seguir celebrando esta fiesta con amor y entusiasmo.
Añadió que “en la Confirmación se nos comunica la presencia de Dios Espíritu Santo para que maduremos, para que crezcamos como verdaderos hijos de Dios y para que demos frutos. Frutos del Evangelio en nuestra vida, frutos de bien, frutos de verdad, de justicia, de servicio en bien de los demás. El Espíritu Santo en la confirmación nos hace madurar, nos hace crecer y nos hace fructificar en actos de vida nueva”, aseguró.
Finalmente, el señor Cardenal explicó a los confirmandos que la formación y vivencia de la vida cristiana no termina una vez recibidos los sacramentos de iniciación, sino por el contrario, ahí empieza el verdadero compromiso de ser testigos de Cristo.
