
Desde el Corazón
Lupita:
Mi esposo y mis hijos me critican porque voy a la Iglesia. Me dicen “rata de Iglesia” y me siento muy mal de no poder evangelizar en mi propio hogar. Ellos son reacios a participar conmigo. Esto “me pone de malas”.
Patricia B.
HERMANA MÍA, PATY:
“Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”. Con esta frase, Santa Teresita de Liseux se nos expresaba la clave de la vida cristiana.
La mejor forma de atraer a otros a Cristo es, inevitablemente, el testimonio de vida. La oración que no se traduce en caridad y diligencia no es auténtica aún, y ha de ser perfeccionada con la ayuda de Dios.
En tiempos de Santa Teresita se inventó el elevador. Ella encontró en esta novedad de su época una metáfora para entender cómo elevarse espiritualmente: “Para elevarme al cielo en el ascensor de los brazos de Jesús, no necesito crecer, sino seguir siendo pequeña”.
Ella reconocía su pobre humanidad, sabía que no podría ascender espiritualmente con sólo sus fuerzas, sino que necesitaba la ayuda de Dios, no podía ascender por sí misma, ese elevador eran los brazos de Cristo. Deseaba amar a Cristo y hacerlo amar. Para ello, el primer peldaño a subir es establecer una relación íntima con Jesús.
Si lo conocemos mejor, lo amamos y le servimos mejor.
Jesús quiere que le sirvamos en nuestros hermanos, que procuremos su bien y seamos instrumentos de paz, unidad y concordia. A veces nos obsesionamos tanto con la idea de que todos hagan lo que Dios quiere, que nos olvidamos de hacerlo nosotros mismos. Es necesario dejar de señalar el error de los demás y que permitamos que Cristo reine primeramente en nuestro propio corazón. Su reinado nos transforma: ganamos paciencia, perseverancia, espíritu de servicio, comprensión y caridad. Recordemos que nuestro Dios es orden. Su reinado en nosotros mismos nos lleva a jerarquizar adecuadamente nuestras prioridades. Vida intensa de oración y comunión con Dios que nos impulse a poner en primer lugar a nuestra familia. Organicemos nuestros tiempos de modo que la convivencia familiar sea la base en nuestro estilo de vida. Podemos hacer oración de nuestros tiempos de diálogo, de juego, de trabajo en equipo dentro de casa.
Que Cristo reine en mi hogar significa que elijo hacer Su voluntad con ando en que Él bendecirá en el momento preciso a cada miembro de mi familia.
¡Viva Cristo Rey!
Lupita Venegas Leiva/Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

