Édgar Vivar recibe el galardón Esfera de luz
Michelle Fletes

El talentoso actor mexicano Édgar Vivar, recordado por sus entrañables personajes en El Chavo del 8 y por una trayectoria artística que ha marcado a varias generaciones, fue homenajeado en la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) con el galardón Esfera de Luz, durante el Festival Internacional de Cine (FIC) con Valores.
Visiblemente conmovido, Vivar expresó su gratitud por la distinción, que calificó como “una caricia al corazón” y un premio que rebasa sus expectativas:
“Dios me premia cotidianamente, pero hoy se pasó. Estoy profundamente emocionado y agradecido a la vida, a la universidad y a todos ustedes”, compartió.
Durante su intervención, el actor destacó el compromiso que conlleva recibir un reconocimiento de esta magnitud, pues significa mantener la coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace:
“Me queda muy claro el compromiso de ser digno de este aplauso y de este reconocimiento a una carrera de ya muchos años”, afirmó.
Entre anécdotas y reflexiones, recordó su amistad con Ramón Valdés, con quien compartió tanto en las grabaciones como fuera de ellas, y subrayó que “nadie se va del todo, siempre dejamos una huella”. Este pensamiento lo llevó a invitar a los jóvenes universitarios a atesorar cada momento y a construir un legado positivo: “El compromiso es inspirar, dejar algo constructivo, un legado que perdure”, mencionó.
Asimismo, compartió pasajes de su vida que lo llevaron de la medicina a la actuación, decisión que describió como el mayor acierto de su vida. Reconoció que, aunque ambas disciplinas buscan aliviar al ser humano, el arte posee una cualidad terapéutica que cura el alma.
“Entre ser un actor mediocre o un médico mediocre, preferí ser un actor. El tiempo me dio la razón”, relató.
VALORES QUE TRASCIENDEN GENERACIONES
A sus 76 años, Vivar también reflexionó sobre el valor de la vida y la vigencia de los valores que trascienden generaciones. Subrayó que lo más valioso de cualquier persona es su vida misma y cómo la disfruta en las cosas sencillas, desde una tarde tranquila hasta compartir con la familia.
El homenaje concluyó entre aplausos y anécdotas de los asistentes, quienes reconocieron el impacto del actor en sus vidas; con humor y humildad, Edgar Vivar agradeció nuevamente el galardón Esfera de Luz y recordó la importancia de dejar huellas positivas: “Procuremos dejar algo bueno, ese es el compromiso”.
REFLEXIONES Y PROYECTOS
Tras recibir el galardón Esfera de Luz en la UNIVA, se realizó una rueda de prensa en la que Edgar Vivar habló sobre su trayectoria, anécdotas y proyectos actuales.
El actor recordó que su primer papel, en Petición de Mano de Antón Chéjov, fue decisivo para descubrir la magia del teatro y la capacidad de vivir otras vidas. Asimismo, destacó que la obra Trabajos de amor perdidos de Shakespeare lo marcó profundamente, pues coincidió con la muerte de su padre y lo hizo comprender el compromiso del actor con el autor y el público
Sobre sus proyectos, adelantó que retomará grabaciones de la serie Vecinos, además de una gira en Paraguay y una presentación especial en Buenos Aires. También compartió una emotiva anécdota en Perú, donde una familia le agradeció porque su padre falleció viendo sus programas con una sonrisa.
Al hablar de la trascendencia de sus personajes, señaló que el Señor Barriga y Ñoño siguen vigentes y han alcanzado a nuevas generaciones: “El compromiso es dejar siempre algo positivo”, compartió.
Finalmente, reflexionó sobre la inteligencia artificial, tema que le genera curiosidad, pero también temor, y expresó su deseo de que sea usada con responsabilidad.
Édgar Ángel Vivar Villanueva es un actor de cine, televisión y doblaje, y comediante mexicano. Es conocido principalmente por haber interpretado a los personajes del señor Barriga y de Ñoño, en la serie El Chavo del 8.

