Dan gracias a Dios por los 100 años de la presencia de la Adoración Nocturna
Claudia Rojas Silva

En su infinito amor, Jesús quiso quedarse entre nosotros a través de su Cuerpo y su Sangre, y este misterio lo comprende el corazón de los habitantes de la comunidad de Portezuelo al celebrar los primeros 100 años de la presencia vigilante de la Adoración Nocturna ante el Santísimo Sacramento.
Ante este acontecimiento de sumo valor, no solo para el grupo de Adoración Nocturna, sino para la comunidad entera, el Cardenal José Francisco Robles Ortega estuvo presente para celebrar la solemne Eucaristía donde los integrantes estuvieron presentes luego de caminar en una procesión, acompañados del Santísimo. También, colocó el distintivo a los nuevos adoradores que se integran al grupo legendario de guardianes de Jesús en la Divina Hostia.
“La Adoración Nocturna es una correspondencia, es un corresponderle al Señor el amor tan grande que tuvo de quedarse permanentemente y vivamente con nosotros. La Adoración Nocturna nos da ese recuerdo y ese testimonio de que Jesucristo está vivo y presente en la Eucaristía”, expresó el Cardenal José Francisco.
La santa Misa fue parte del itinerario de actividades de las fiestas patronales en Portezuelo, en honor a la Santísima Virgen de Guadalupe.
