LUIS SÁNCHEZ

Desde hace varias semanas, las negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han vuelto al debate nacional. A diferencia de las revisiones anteriores, el proceso actual se distingue por la implementación estratégica de un mecanismo de consulta y participación conocido como el “Cuarto de Junto”. Este enfoque busca integrar activamente las voces de diversos sectores económicos del país, asegurando que la postura negociadora de México sea más robusta e integral, y se alinee precisamente con las necesidades empresariales nacionales.
El “Cuarto de Junto” operará como un espacio de diálogo sectorial donde representantes de cada industria convergen para articular un conjunto coherente de propuestas que serán elevadas a la mesa central de las negociaciones del T-MEC.
En este contexto, Jalisco emerge como un actor clave, capitalizando una oportunidad única de incidencia directa en el proceso. De los 18 temas estratégicos identificados para la negociación, el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ) liderará las mesas correspondientes a tres industrias pilares para la economía estatal y nacional: Alimentos, Bebidas y Tabaco; el Sector Electrónico; y el Sector Textil (que abarca las industrias de vestido y de calzado).
Un aspecto fundamental de esta iniciativa es la naturaleza pública y abierta de estas mesas de diálogo. Esta transparencia es crucial, ya que permite la participación activa de empresas de diferentes tamaños, desde grandes corporativos hasta Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs).
El objetivo es doble: identificar y comprender a fondo los retos, cuellos de botella y necesidades específicas que deben abordarse en las negociaciones. Sin lugar a dudas, este esquema representa una oportunidad decisiva para que la voz y los intereses de las PyMEs, a menudo subrepresentadas, sean finalmente tomados en cuenta ante los desafíos y las nuevas reglas del comercio regional. Esto garantizará que el tratado futuro impulse una competitividad verdaderamente inclusiva.
Que Jalisco, un hub económico fundamental, lidere tres de los 18 temas estratégicos subraya la importancia de la visión regional en un tratado internacional. El enfoque en sectores pilares como el electrónico y el agroindustrial demuestra un pragmatismo necesario: asegurar que las cadenas de valor estatales tengan voz y voto
directo en las reglas que definirán su
futuro comercial.
En conclusión, el “Cuarto de Junto” es más que un simple mecanismo de consulta; es una herramienta estratégica de inteligencia económica. Su éxito radica en su capacidad para transformar el desafío de la negociación en una oportunidad de diálogo técnico y colaboración profunda entre el gobierno y los empresarios, asegurando que el T-MEC se traduzca en un motor de crecimiento verdaderamente inclusivo y sostenible para México. Que el interés nacional y el interés empresarial continúen en la genuina construcción, de la mano de la academia y la participación ciudadana, lejos del ruido político, mis parabienes.
Nos leemos la siguiente semana y recuerda: luchar, luchar siempre , pero siempre luchar desde espacios más informados que construyen realidades menos desiguales y pacíficas.

