María, la primer influencer
Miriam Bretón/enviada especial

“Vayan a todos los rincones de la tierra, sean la esperanza del Señor.” Con esta exhortación, Mons. Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, dio la bienvenida a más de 1,100 asistentes de 58 países, entre ellos, 110 Sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos con la evangelización digital, que se dieron cita en Roma para vivir el primer Jubileo de los Misioneros Digitales, los días 28 y 29 de julio. Un evento histórico que, bajo el lema “Una red de esperanza y comunión”, marcó un nuevo capítulo en la misión de la Iglesia: anunciar a Cristo también en los entornos digitales.
Durante dos días se vivieron momentos de formación, oración y comunión, con intervenciones claves que ofrecieron un marco teológico, pastoral y espiritual para este movimiento emergente. Lo significativo fue la convicción de que la misión digital es hoy una forma real, válida y urgente de cumplir el mandato evangelizador de Jesús.
MARÍA, LA GRAN COMUNICADORA DE LA VIDA DE JESÚS
Desde una perspectiva profundamente mariana, este Jubileo reconoció que María fue la primera influencer de la Iglesia, no por su protagonismo, sino por su capacidad de comunicar con autenticidad la vida de Jesús a los discípulos y a la naciente comunidad cristiana. Su “sí” en la Anunciación la convirtió en modelo de disponibilidad, testimonio silencioso y presencia activa, cualidades que todo misionero digital está llamado a imitar.
No tuvo micrófonos ni redes sociales, pero fue la gran comunicadora del misterio de la salvación. Desde la visita a su prima Isabel hasta Pentecostés, María estuvo allí, escuchando, acompañando, compartiendo y anunciando.

UN MISIONERO DIGITAL NO ES INFLUENCER DE SÍ MISMO
El Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, fue enfático: “El mundo necesita testigos, no influencers de sí mismos”. Animó a los presentes a ser puentes hacia Cristo, nunca obstáculos. Su mensaje fue un llamado a la autenticidad y a la coherencia.
El prefecto del Dicasterio, Paolo Ruffini, afirmó que “la gran red de internet no viene de nosotros, sino de Dios”. Una afirmación que enmarca la evangelización digital no como moda, sino como respuesta a una realidad cultural que puede ser terreno fértil para el Evangelio.
El jesuita Antonio Spadaro exhortó: “Sean auténticos, no convincentes; sean una bendición, no vendedores. No se preocupen por los contenidos, sino por lo que sienten y quieren compartir”. Mientras tanto, Mons. Rino Fisichella destacó la escucha como base de toda comunicación cristiana, recordando que la fe misma nace de escuchar la Palabra (cf. Romanos 10,17).
UNA BENDICIÓN ESPECIAL PARA LOS MISIONEROS DIGITALES
Uno de los momentos más emotivos fue la visita a los Jardines Vaticanos, donde el Obispo Luis Marín dio una bendición especial a los misioneros digitales, acompañada de cuatro recomendaciones que definen su identidad y misión:
1.Ser testimonio: más que hablar de Cristo, es vivir como Él.
2.Fomentar la comunión: construir redes de unidad, no de confrontación.
3.Tener dinamismo espiritual: estar en constante relación con Dios.
4.Trabajar con creatividad evangelizadora: usar herramientas digitales con ingenio y verdad.
INFLUENCERS CON ESPÍRITU, NO CON EGO
Este encuentro dejó clara una distinción fundamental: un influencer católico no se mide por el número de seguidores, sino por el impacto evangélico de su testimonio. Evangeliza quien vive su fe con coherencia, usa el lenguaje de su tiempo y se deja guiar por el Espíritu.
A través de cantos, símbolos y la canción insignia del evento, bajo el hashtag #tuttituttitutti, se recordó que todos estamos llamados a ser comunicadores del Evangelio desde nuestras plataformas y realidades.
La misión digital ya no es un complemento, sino un camino real de evangelización. Así lo afirmaron todos los participantes de este Jubileo, que más que una celebración, fue un envío: un Pentecostés digital para la Iglesia del Siglo XXI.
Hoy más que nunca, la misión digital es real, urgente y profética; y como María, la primera misionera e influencer de la Iglesia, estamos llamados a comunicar con el corazón aquello que hemos visto y oído.
PRIMER JUBILEO
Este Jubileo no fue un hecho aislado. Documentos como Evangelii Nuntiandi (1975), Redemptoris Missio (1990), Evangelii Gaudium (2013) y Christus Vivit (2019), junto con el más reciente Hacia una plena presencia (2023), han preparado este momento. En ellos, los Papas y el Magisterio llaman a evangelizar con los medios de cada época, destacando que el mundo digital es un areópago moderno, donde los cristianos deben estar presentes con autenticidad, espíritu comunitario y fidelidad al Evangelio.
