Una fiesta acompañada de tamales
Michelle Fletes

Cada 2 de febrero se llevan a cabo dos celebraciones: la primera es en conmemoración a la Virgen de la Candelaria y la segunda, la Presentación del Niño Jesús al templo. Cada uno de estos festejos, a pesar de que sean distintos, a lo largo de los años se han visto relacionadas, especialmente en México, por la tradición de la realización de los tamales. En el país, se acostumbra que la persona a la que le salió el Niño en la rosca de Reyes (el 6 de enero), es la encargada de realizar los tamales y atole para su familia el 2 de febrero siguiente.
VIRGEN DE LA CANDELARIA
El día de la Virgen de la Candelaria es una festividad con raíces históricas, cuyo origen se encuentra en las Islas Canarias, España. La celebración de este día es rica en tradiciones y rituales que varían según la región, pero todas ellas tienen un fuerte vínculo con la religión y la cultura local; por ejemplo, en las Islas Canarias, cada año se festeja con un desfile militar ante el presidente y el rey de España, la fiesta se extiende por varios días y se realiza en la Basílica en su honor.
La Virgen de la Candelaria lleva este nombre debido a la vela encendida que sostiene en su mano derecha, junto a una canasta con dos tórtolas, símbolo de la purificación de la maternidad, según la tradición judía. Además, carga al Niño Jesús con el brazo izquierdo, presentándolo en el templo de Jerusalén.
De acuerdo con la tradición Canaria, la Virgen apareció en 1392 en la cima de una roca llevando a un niño en el brazo derecho y un cirio en el izquierdo. Tan solo en la Ciudad de México, el epicentro de las festividades del Día de la Candelaria es la Basílica de Guadalupe, lugar de peregrinación para miles de fieles que presentan sus Niños Dios, vestidos con trajes elaborados, en agradecimiento por los milagros concedidos.
En Jalisco, esta advocación mariana es particularmente popular, pero existen lugares con especial reconocimiento:
- San Juan de los Lagos. Posiblemente la más conocida en todo Jalisco por la cantidad de feligreses que asisten, incluidos de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), de otros Estados cercanos como son: San Luis Potosí, Aguascalientes, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas y el Estado de México. Catedral Basílica de San Juan el segundo santuario mariano en el país con más visitas, únicamente por debajo de la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México.
- Talpa. Sus fiestas son en octubre, pero los peregrinos también visitan el templo el 2 de febrero.
- Encarnación de Díaz: Su celebración es del 25 de enero al 5 de febrero. Es la fiesta principal del municipio.
- Acatic: Templo de la Virgen de la Candelaria. Celebración del 24 de enero al 11 de febrero.
- Lagos de Moreno: La fiesta de los Arcos en la comunidad de San Miguel de Buenavista.
- Guadalajara: La Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria, en la calle Río Rhin, en la colonia Atlas.
PRESENTACIÓN DEL SEÑOR
La Ley de Moisés mandaba que, a los 40 días de nacido un niño, debía ser presentado en el templo. Por lo que el día 2 de febrero se cumplen los 40 días, contando desde el 25 de diciembre, fecha del Nacimiento de Jesús.
Esta costumbre de llevar a los niños al Templo para presentarlos tiene su origen gracias al relato de la Biblia, Lucas 2, 22-39; recordando lo que José y María hicieron con el Niño Jesús.
Al presentar un niño en el templo había que llevar un cordero y una paloma para ofrecerlos en sacrificio a Dios (su sangre se ofrecía por los pecados). Aunque Jesús no necesitaba ofrecer este sacrificio, Él venía a obedecer humildemente a las Leyes del Señor y a ser semejante al hombre; por la humildad y pobreza de María y José, ofrecieron dos palomitas en sacrificio el día de la Presentación del Niño Jesús.

En la puerta del templo estaba un Sacerdote, el cual recibía a los padres y al niño y hacía la oración de presentación del pequeño infante al Señor. En aquel momento, Simeón recibió a Jesús. Él era un hombre inspirado en el Espíritu Santo, a quien se le reveló que no moriría sin ver al Salvador del mundo. Al ver llegar al templo a esta pareja de esposos con su hijo, el Espíritu Santo le hizo saber al profeta que aquel pequeño niño era el Redentor.
Simeón tomó por unos momentos a Jesús entre sus brazos y, levantándolo hacia el cielo, proclamó que ese
Niño sería iluminador de todas las naciones y que muchos se irán en favor de Él, como en una batalla los soldados fieles en favor de su bandera; pero también mencionó que muchos rechazarán a Jesús (como en una batalla los enemigos atacan la bandera del adversario) y que por causa de Jesús la Virgen Santísima tendría que sufrir de tal manera como si una espada afilada le atravesara el corazón.
TAMALES Y EL ATOLE
En México, una de las tradiciones más arraigadas, en el Día de la Candelaria, es la de compartir tamales y atole en familia. Esta tradición está vinculada con la bendición del maíz, que, según el calendario azteca, ocurre en esta misma fecha, en la que conmemoraban a los dioses de cada uno de los dieciocho meses del año náhuatl, tal como lo documentó Bernardino de Sahagún.

Para celebrar el inicio de la temporada de siembra, se realizaban algunas ofrendas a Tláloc y Quetzalcóatl, se acostumbraba servir alimentos elaborados a base de maíz, entre los que destacaban los tamales, principalmente estos se consideraban como un acto de agradecimiento y celebración de la cosecha de este grano. Tras la llegada de los españoles a México, los frailes se dieron a la tarea de evangelizar relacionando los rituales prehispánicos con las fiestas religiosas, lo que dio paso a celebraciones únicas como el Día de la Candelaria.
VESTIMENTA DEL NIÑO
Otra costumbre destacada en el Día de la Candelaria es vestir al Niño Dios. Las figuras del Niño Jesús que se utilizan en los nacimientos navideños son vestidas con trajes que representan diversas profesiones y personajes. Estos trajes han ganado popularidad a lo largo de los años y van desde el típico traje blanco hasta representaciones de profesiones como doctores, maestros y más. Una vez que el Niño Dios está vestido, se lleva a bendecir en la iglesia, lo que se considera un acto para atraer prosperidad y bendiciones a la familia. Sin embargo, se ha recomendado ataviarlo con el traje de alguna advocación, por ejemplo: Niño de las Palomitas, Nazareno, Sagrado Corazón, Señor de la Misericordia, Cristo Sacerdote, Buen Pastor, Niño de Atocha, entre otros.

