Pbro. Luis Becerra

Hace unas semanas, para ser exactos el pasado 15 y 16 de febrero, se llevó a cabo el XV Congreso para personas separadas, divorciadas, divorciadas vueltas a casar y matrimonios en crisis ARDERE CORDIS, durante el cual se desarrollaron diferentes conferencias, y se brindaron asesorías personalizadas de parte del Tribunal Eclesiástico, familiólogos, tanatólogos y de la dirección espiritual por seminaristas y sacerdotes.
El lema fue: “La Esperanza no defrauda”, en sintonía con el Año Jubilar que se vive en toda la Iglesia, y en el contexto de vivir la Misión de la Misericordia, asistiendo a los más alejados y a las periferias existenciales, tomando en cuenta que algunas personas que viven esta realidad, pueden en algún momento sentirse excluidos por algunos miembros de la Iglesia.
La parroquia de Nuestra Señora del Sagrario, atiende una pastoral especial para personas separadas, divorciadas y divorciadas vueltas a casar a través del grupo “Esperanza”, que realiza algunos retiros de fin de semana durante el año y después da seguimiento cada semana a sus participantes. El grupo se formó hace más de 25 años atendiendo y acompañando a personas en esta situación, acercándolas a la Iglesia para que puedan llevar una vida de fe y testimonio.
La temática fue sobre situaciones que viven concretamente las personas que están en una separación o divorcio, como:” los hijos en el divorcio”, o “tus hijos, mis hijos y los nuestros”, “mi nueva pareja”, “la realidad de los divorciados en el ambiente social”, también se abordaron temas como la dignidad de la persona divorciada.
Las charlas estuvieron a cargo de los Sacerdotes José Luis González Santoscoy, Octavio Ramírez, José Luis Becerra, David Silva, Daniel Guadalupe Jiménez, Luis Heliodoro Salcedo, Israel Cervantes y de los especialistas en formación humana Enrique Pacheco y Sendy Jiménez. Con una Hora Santa realizada a cielo abierto y con la celebración de la Sagrada Eucaristía, los asistentes se sintieron acogidos, al darse cuenta que no son rechazados por la Iglesia, sino que, como Madre y Maestra, acoge y orienta a sus hijos en toda situación.
