(Primera Parte)

DR. ENRIQUE AVILA PAULET
La OTAN y la Unión Europea son dos asociaciones vitales para el mundo occidental; la Organización del Tratado del Atlántico Norte es una entidad militar, que nació durante la Guerra Fría el 4 de abril de 1949 con el objetivo de frenar al expansionismo de la URSS (esta Unión después crearía el Pacto de Varsovia), y desarrollar un frente común defensivo integrando a los países fundadores y a los que después se fueron incorporando.
Uno de los aspectos que más le ha dolido a Vladimir Putin es el hecho de que países que habían pertenecido a la URSS, como es el caso de los países bálticos, se unieran a la Unión Europea y a la OTAN, es algo que Putin nunca ha perdonado. Para el seguro y la protección de estos países es fundamental uno de los artículos más importantes de la Carta de la OTAN (el quinto) que dice que esta organización “es una alianza mutua, donde un ataque contra uno de los miembros se consideraría un ataque contra todos”.
MOMENTOS COMPLICADOS
Esta asociación militar se encuentra en estos momentos de la era Trump en un momento complicado, el presidente de EEUU ha amenazado en varias ocasiones abandonar la OTAN, enfrentándose con algunos de los países europeos, sobre todo con el gobierno español del socialista Pedro Sánchez.
Este último, como es habitual en él, ha querido sacar (es lo único que le importa) réditos electorales de este choque, autoproclamándose líder de la paz europea. Aunque la guerra en Irán ha provocado enfrentamientos con otros gobiernos como Italia o Francia, pero seguramente todo quedará en discursos, ya que para el gobierno norteamericano es muy importante tener bases militares en Europa, y para ésta última es vital la protección militar y nuclear estadounidense, pero a pesar de todo algunos países como Alemania o Polonia se han estado preparando, aumentando sus gastos militares para defenderse de la amenaza rusa en un hipotético caso de que EEUU abandonara la OTAN.
La próxima cumbre de la OTAN se tendría que celebrar este 7 y 8 de julio en la capital turca de Ankara, pero por los últimos enfrentamientos y acontecimientos sobre todo las guerras en Medio Oriente, esta reunión está sin una agenda clara y definida, y con el riesgo de que no se celebre este año.
Otra de las asociaciones fundamentales en el mundo occidental es la entidad geopolítica conocida como la Unión Europea, que está formada por 27 países, y que fue creada después de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de formar un mercado común, con un derecho e instituciones comunes.
INCORPORACIÓN DE PAÍSES
Ha tenido momentos importantes como la incorporación de países que pertenecieron a la URSS, es el caso de Estonia, Letonia y Lituania (año 2004), y otros que se salieron como Reino Unido (año 2020) con el conocido Brexit. Austria, Chipre, Irlanda y Malta pertenecen a la Unión Europea pero no a la OTAN.
Finlandia y Suecia, que sí son parte de la UE, se apresuraron a incorporarse a la OTAN como consecuencia de la invasión de Rusia a Ucrania. Seguramente el pueblo finlandés todavía tenía presente la invasión de la Unión Soviética el año 1939, cuando perdió el 11% de su territorio. Esta incorporación enfureció a Putin, que veía como su gran enemigo militar estaba en los lindes de sus fronteras. Todos estos cambios han supuesto movimientos geopolíticos que han trastocado relaciones, creando recelos entre países como las de Rusia y algunos de los países nórdicos.
En los últimos años el intento de incorporación a la UE de algunos países como Turquía y Ucrania, han provocado ciertas desconfianzas en la misma asociación. En el caso de Turquía al mando del presidente Erdogan se ha debido al retroceso democrático y las violaciones a los derechos humanos.
También han influido las diferencias culturales y religiosas (es un país musulmán) y el que solo el 3% de su territorio sea europeo. Aunque Turquía es un país clave para la OTAN por su posición estratégica, sobre todo frente a Rusia.
PROCESOS LARGOS Y COMPLEJOS
La incorporación de Ucrania a la UE sería un proceso largo y complejo, ya que este país tendría que cumplir estrictos estándares económicos, políticos y judiciales, requisitos que la guerra contra Rusia lo ha complicado grandemente, a pesar de que el 1 de marzo del 2022 el Parlamento Europeo apoyó la candidatura oficial de Ucrania, cuando ya había sido invadido por Rusia el 24 de febrero de ese mismo año.
A la Rusia de Putin no le agradaba en absoluto esta posible incorporación, porque la ve como un paso previo a su incorporación a la OTAN, algo que el ruso va a intentar impedir a toda costa, ya que no la quiere en sus fronteras; por eso, ante los últimos choques y enfrentamientos entre Europa y EEUU el Kremlin está bien complacido, pero a la vez también está algo molesto porque acaba de perder a Hungría como uno de sus grandes aliados europeos, ya que el expresidente Viktor Orban perdió las últimas elecciones de su país. Lo que pueda venir después y las relaciones de los países europeos cada uno con sus propios intereses lo dejamos para un próximo artículo.
Continuará…
