Inicio Cultura y FormaciónLA PALABRA DEL DOMINGO: Jesús triunfa a la luz de la Palabra de Dios bien interpretada

LA PALABRA DEL DOMINGO: Jesús triunfa a la luz de la Palabra de Dios bien interpretada

por Gabriela Ceja Ramirez
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JUAN LÓPEZ VERGARA

Nuestra Madre Iglesia dispone en la mesa de la Eucaristía el texto de Mateo que relata las tentaciones enfrentadas por Jesús. Él, habiendo decidido dar cabal cumplimiento al plan de Dios –como el propio evangelista expone en la escena inaugural del Bautismo–, deberá ahora enfrentar las pruebas surgidas de su elección con absoluta lealtad al plan divino y, a partir de su humanidad, las superará a la luz de la Palabra de Dios, pero ¡bien interpretada! (Mt 4, 1-11).

JESÚS ENSEÑA QUE ENFRENTAR LAS PRUEBAS IMPLICA PREPARACIÓN

Es sorprendente la forma como inicia el relato: “Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto para ser tentado por el demonio” (v. 1). El objetivo del Espíritu es que Jesús sea tentado. No lo exime del conflicto, sino que lo introduce en él. Se trata de una confrontación entre el Espíritu de Dios en Jesús y Satanás, para demostrar la fuerza del Mesías. Jesús compartió y comparte por siempre nuestra condición humana, hasta su distintiva conflictividad interna. Jesús enseña que enfrentar las pruebas implica preparación, de ahí que: “pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre” (v. 2).

JESÚS TESTIFICA SU ABSOLUTA LEALTAD AL PLAN DE DIOS

  1. El tentador se dirige a Jesús dando por supuesto que es el Hijo de Dios y procura desviarlo de su misión ordenándole lo que debe hacer: “Manda que estas piedras se conviertan en panes” (v. 3). Semejante tentación pretende inducir a Jesús a obrar en beneficio propio dejando a un lado el proyecto de Dios. Jesús responde fundándose en la Palabra de Dios: “No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios” (v. 4, compárese Dt 8, 3).
  2. El diablo lo conmina a acomodarse a las doctrinas en boga, que entronizaban a un Mesías triunfalista; y haciendo mal uso de la Escritura, le propone forzar la acción de Dios (véanse vv. 5-6). Jesús, entonces, contesta: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios” (v. 7, compárese Dt 6, 16).
  3. El adversario, por último, conduce a Jesús a la cima del monte, para ofrecerle el imperio universal con la condición de que lo adore (véanse vv. 8-9). Jesúszanja la cuestión con una orden: “Retírate, Satanás, porque está escrito: ‘Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él sólo servirás’” (v. 10, compárese Dt 6, 13).

Jesús da testimonio de su absoluta lealtad al plan de Dios.

JESÚS, EL SEÑOR, NO ACEPTA JUGAR CON VENTAJA

Este texto evangélico nos exhorta a reflexionar sobre el misterio que entraña la humanidad de Jesús, el Señor, quien comprende nuestras limitaciones, porque al hacerse hombre no acepta jugar con ventaja:

“Pues no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, ya que ha sido probado en todo como nosotros, excepto en el pecado” (Hb 4, 15).

Muy apreciables lectores, para actualizar el mensaje del Santo Evangelio del día de hoy, justo al inicio de la cuaresma, los invito a que veamos, que el evangelista presenta la seductora tentación del poder en su triple dimensión: riqueza, prestigio y dominio. Ésta seductora tentación es superada por Jesús a la luz de la Palabra de Dios, pero ¡bien inerpretada! Para San Mateo esas tentaciones anticipan las propuestas contrarias a un mesianismo triunfalista, que Jesús iría rechazando a lo largo de su vida, y su absoluta lealtad al plan divino provocó la derrota del enemigo:

“Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle” (v. 11).

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