Inicio Cultura y FormaciónLA PALABRA DEL DOMINGO: Llamados a compartir la paz conquistada por Jesús Resucitado

LA PALABRA DEL DOMINGO: Llamados a compartir la paz conquistada por Jesús Resucitado

por Gabriela Ceja Ramirez
0 comentarios

JUAN LÓPEZ VERGARA

El santo Evangelio que nuestra madre Iglesia dispone en la mesa de la Eucaristía, en la festividad de Pentecostés que hoy celebramos, nos motiva a gozar y compartir la paz ofrecida por Jesús resucitado. Ésta es una realización del Crucificado, que manifiesta en las cicatrices de sus heridas, nos impulsa a recibir y otorgar el perdón, fortalecidos por el Espíritu Santo (Jn 20, 19-23).

JESÚS RESUCITADO BRINDA SU PAZ

El relato inicia con una descripción que denota un inmenso temor: “Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz esté con ustedes’” (v. 19). El miedo es superado en el encuentro con el Resucitado que les brinda su paz, no sin mostrarles sus manos y el costado (véase v. 20a). El evangelista expresa así que la paz conferida por el Resucitado es producto de la entrega de Cristo en la Cruz. La paz sólo ha sido posible a través del padecimiento y la muerte de Jesús. Emana, por consiguiente, de su sacrificio redentor (compárese Jn 12, 23-24).

¡LA ALEGRÍA ES EL SENTIMIENTO BÁSICO DEL MISTERIO PASCUAL!

La vida de Jesús es amor entregado que constantemente resuena en nuestro corazón como fuerza e invitación a seguirlo. Estamos llamados para que algún día cada uno de nosotros podamos decir con Jesús y en Jesús: “Todo está cumplido” (Jn 19, 30). Cristo resucitado se constituye así en el centro, en el mismísimo corazón de la comunidad, y cuando los discípulos vieron “al Señor se llenaron de alegría” (v. 20b). ¡La alegría es el sentimiento básico del misterio pascual!

“RECIBAN AL ESPÍRITU SANTO”

Jesús ofreció nuevamente su paz y les dijo: “Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo” (v. 21). La misión tiene como meta transmitir al mundo entero la paz lograda por Jesús. Detrás de tan significativa declaración está la concepción jurídica judía, que asegura que el enviado es como él mismo (compárese Jn 13, 20). Después, vemos que el don de Jesús está en estrecho vínculo con su envío, y el perdón de los pecados es un aspecto decisivo de la realidad pascual, justamente, el nuevo punto de partida:

“Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y, a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar” (vv. 22-23).

Apreciables lectores para actualizar el mensaje del santo Evangelio, hoy, que celebramos el domingo de Pentecostés, fortalecidos por nuestra fe creemos que Dios ha realizado por Jesús y en Jesús la gran reconciliación. Y, nuestra tarea como comunidad cristiana, que hemos recibido al Espíritu Santo, consistirá, entonces, en compartir colmados de alegría la paz conquistada por Jesús Resucitado como nueva oportunidad de vida al mundo entero.

También te puede interesar