Emiliano Sedano
Durante su último día en Camerún, el Papa León XIV celebró una Misa en el Aeropuerto de Yaundé-Ville, en la ciudad capital del mismo nombre. Ante 200 mil personas, el Sumo Pontífice les dijo en idioma francés que “mientras que la fe no nos libra de tumultos y aflicciones”, Dios nos invita a mantenernos con él durante la tormenta, dado que “al igual que sus discípulos, todos estamos en un mismo barco”.
Además, pidió a los cameruneses “apoyarse mutuamente entre sus comunidades”, particularmente, en medio de la crisis civil, política y económica que esta nación centroafricana enfrenta. En este contexto, el Papa explicó que “la fe no separa lo espiritual de lo social”, y que esta les da a los católicos la «fuerza moral y espiritual para interactuar con el mundo, respondiendo especialmente al llamado de los más necesitados”.
Un día antes, el Obispo de Roma se reunió con nueve representantes de más de 250 instituciones religiosas de Camerún. De acuerdo con la Oficina de Prensa del Vaticano, el Papa recibió elogios por sus posicionamientos respecto a los problemas de violencia, desplazamiento forzado y tráfico de personas que se viven en el país. Al respecto, León XIV les agradeció por su trabajo social y espiritual, afirmando que la vida consagrada “precisa de coraje para proclamar la Palabra de Dios sin miedo”, así como para “alcanzar los problemas más complejos y las fronteras más lejanas”.
Durante su vuelo a Luanda, capital de Angola y tercer país dentro de este 3er. Viaje Apostólico, León XIV habló sobre los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que él “solamente está promoviendo un mensaje de paz” en la región y el mundo, y que “no es de [su] interés volver a debatir” con el mandatario norteamericano.







