Durante el tercer día de su V Viaje Apostólico, el Papa León XIV visitó el Santuario de Lourdes, ubicado en la ciudad francesa homónima, donde participó de una marcha masiva con antorchas.
Ante los miles de asistentes, el Sumo Pontífice se dijo “consolado de escuchar a cristianos cantar himnos llenos de fervor y fe. Verlos caminar, con una luz en sus manos, hacia la Madre del Cielo, la Madre cuyo hijo se sacrificó en la cruz”.
En referencia al fuego presente en el lugar, León XIV expresó que “la luz que nos guía y atrae hacia adelante es la luz de la esperanza, la cual nunca nos abandona siquiera mientras caminamos a través de la vida”.