Líbano

por Michelle Fletes Rubio
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«Para el mundo, pedimos paz. La imploramos especialmente para el Líbano y para todo Levante”, declaró el Papa durante su visita a la tumba de San Charbel (el santo más famoso del Líbano). La visita del Papa se ha realizado en un momento de gran tensión en el país, unos días después de que Israel lanzara un ataque aéreo contra el sur de Beirut.
«Líbano», conocido en latín como Mons Libanus, era el nombre de una montaña. La palabra hebrea «laban» significa blanco. Debido a que la montaña estaba cubierta de nieve y su suelo tenía una coloración clara, los antiguos fenicios y otras tribus nómadas la llamaban «Líbano», es decir, «la montaña blanca».
¿Qué ciudad es Líbano en la Biblia? La ciudad bíblica de Tiro y la ciudad moderna de Tiro son la misma. Tiro se encuentra en el Líbano actual, a 80 km al sur de Beirut, la capital del Líbano. Desde una perspectiva bíblica, Tiro se encuentra a unos 165 km al norte de Jerusalén.
En la Biblia, el Líbano se menciona 71 veces, a veces por sus cedros, que simbolizan fuerza, belleza y prosperidad, y empleando su madera, construyeron el Templo de Salomón.
También se utiliza de forma figurada para representar la grandeza, el juicio divino y la bendición futura de Dios. Fuerza y prosperidad: El cedro del Líbano se compara con la fortaleza del justo. El Salmo 92,12, dice: “Crecerá como cedro en el Líbano”. El profeta Oseas en 14, 5-7, describe a pueblo de Israel como fuerte y fructífero, “extenderá sus raíces como el Líbano”.
El ataque reciente a Beirut despertó preocupaciones de seguridad sobre la visita de León XIV, hasta el punto de que incluso la reina Rania de Jordania le preguntó personalmente al Pontífice si creía que era seguro ir al país.

“Bueno, iremos”, respondió el Pontífice, durante un encuentro en el Vaticano. Precisamente, la inestabilidad que atraviesa el país refuerza aún más el gesto del líder de la Iglesia católica, al incluir al Líbano en la agenda de su primer viaje apostólico con un mensaje de paz y coexistencia.
La presencia del Papa ha sido un evento excepcional, “necesitábamos una visita así dadas las circunstancias que atraviesa el país”, señaló una de las muchas personas presentes en el recorrido papal. Por su parte, León XIV, en su primera intervención pública, tras reunirse con el presidente Aoun, instó a los líderes a afrontar “las heridas del pasado”, tanto personales como colectivas, en una clara alusión a los 15 años de guerra que atravesó el país entre 1997 y 1990. También hizo especial énfasis en “ponerse al servicio del pueblo” y priorizar el cuidado de los más jóvenes, ante el creciente número de emigrantes que amenazan el futuro del país. Se estima que unos 800.000 libaneses han abandonado el país desde 2012. En el avión de camino hacia Beirut el Pontífice dedicó unas palabras al conflicto israelí-palestino, para reafirmar su apoyo a la solución de dos Estados como “única vía posible” para lograr la estabilidad regional.
Que nuestra mirada al Líbano nos lleve a conocer su larguísima historia.
Pueblo bello y sufrido, como lo es y ha sido México. Que no sea suficiente decir: ¡¡¡Todos somos Líbano!!! Sino que hagamos oración para que ese país, y tantos otros en el mundo, pronto gocen de paz y bienestar.

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