Raúl Benítez Jáuregui . 2° Filosofía

En el marco de las actividades por el día del Seminario de Guadalajara, hemos tenido el gusto no solo de visitarlos a ustedes en sus comunidades parroquiales, también tuvimos la oportunidad de participar en la visita a hospitales y asilos.
A pesar de que las personas que se encuentran atendidas en estos centros de atención para adultos mayores, constantemente reciben la visita de diferentes voluntarios que animan las casas con actividades, dinámicas e incluso apoyan en tareas de limpieza, entre otras muchas cosas, aseguran que la llegada de los seminaristas es la más esperada por ellos,
Nosotros sabemos que Cristo actúa sin importar el medio e incluso a pesar de nosotros, Jesús se manifiesta y se hace presente allí donde están reunidos dos o tres. Por eso, la visita del Seminario es esperada con entusiasmo, sin demeritar la que realizan otros grupos, Nuestro Señor se hace presente a través de nosotros los seminaristas, no por mérito propio, sino como enviados de su parte como lo hizo alguna vez con sus discípulos, ordenándoles ir de dos en dos a predicar a los lugares a los que pensaba encaminarse.
Así es Cristo, nos pide que visitemos los lugares a los que tiene pensado visitar y eso es lo más emocionante de nuestra labor que hemos hecho a los adultos mayores, sabiendo que Él va a actuar en su momento, a su modo y de una manera poderosa en sus vidas.
Mientras que, a nosotros, ver la fe de aquellas personas que con paciencia están soportando la cruz que
trae consigo los años, nos hace aprender de ellos y pedirle a Dios, para nosotros, la fe tan sólida que manifiestan ellos, le rogamos encarecidamente que nos otorgue la paciencia que demuestran y pedimos que, si nos concede llegar a su venerable edad, seamos testimonios vivos de Cristo que no baja de la cruz. En estas visitas, pedimos su oración por nosotros los seminaristas, para que continuemos en formación, y nos damos cuenta, que después de la visita no nos vamos por completo, sino que dejamos algo de nosotros, un momento, una palabra, una sonrisa v y Jesús se queda con ellos en el camino de la cruz.
