
Desde el Corazón
Querida Lupita:
Mi esposo dejó el alcohol y yo creía que con eso se arreglaban nuestros problemas. Sin embargo, él es grosero conmigo, se ha refugiado en su trabajo y parece que eso es todo lo que le importa. No me tiene ninguna consideración. Dice que se va de la casa porque no aguanta mi llanto.
Esther S.

Hermana mía, Esther:
Así como tenemos necesidades fisiológicas, los seres humanos tenemos también algunas necesidades emocionales básicas. Del mismo modo que no podemos vivir sin satisfacer las necesidades del cuerpo, nos dolerá vivir sin la satisfacción de las necesidades del alma, experimentaremos que no podemos vivir así.
El Dr. Harley publicó hace 15 años un libro que ha ayudado a miles de matrimonios a reavivar su amor. Como resultado de un estudio realizado a parejas, pudo determinar cuáles son las necesidades emocionales de ellos y cuáles son las de ellas.
Es muy importante que las conozcas para que pidas lo que necesitas desde el amor.
Las 5 necesidades más comunes en las mujeres son:
- Afecto. Expresiones cotidianas de amor que no sean sexuales: abrazos, besos, caricias
- Conversación. Hablar sobre eventos diarios y especialmente sobre sentimientos
- Honestidad. Sentir que pueden confiar plenamente en su esposo
- Seguridad financiera. Sentirse seguras con la administración del dinero.
Tomar decisiones juntos al respecto.
Garantizar el bien de los hijos y del futuro juntos - Dedicación familiar. Participación activa en la vida familiar y la crianza de los hijos
Pedir desde el amor significa que eres capaz de exigir dulcemente tus derechos recordando y haciendo vida tus deberes.
No puedes pedir lo que no das. Si pides desde la queja, si exiges desde la desesperación, solo entrarás en el círculo del resentimiento y ambos empezarán a hacerse daño mutuamente. Estarán de este modo, en el camino de la ruptura dolorosa.
La mujer que desea un matrimonio feliz, debe aceptar que éste se edifica desde la mejora personal. “Me convierto en una mejor versión de mi misma” de modo que empiezo a dar lo mejor y no lo peor de mi.
Doy mi convicción de un amor maduro, en lugar de la fragilidad de una emocionalidad infantil, mal manejada. El amor maduro es un amor inteligente, se debe llevar el pensamiento racional al corazón. Transforma tu pensamiento para que cambien tus sentimientos. Si vives recordando las ofensas, perderás.
Recuerda: el respeto y el amor no se exigen, se cultivan.
Lupita Venegas/ psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial
