
Desde el Corazón
Lupita:
Ya no sé cómo amar a mi esposa. Las cosas deben ser como ella espera o estará molesta, cortante y grosera. Nada alcanza para llenar sus expectativas. No recibo atenciones de su parte, solo demandas: sé más cariñoso, más cercano, más presente.
Juan Manuel S.
Hermano mío, Juan:
Puedo sentir tu frustración y cansancio. Ella pide que llenes sus necesidades emocionales, pero parece ser que no da importancia a las tuyas. Nuestra época ha llevado a muchas mujeres actuales a esta actitud: “dame, necesito, merezco…”
Me parece excelente que la mujer no permita el maltrato y la falta de aprecio por parte de su cónyuge. Esto es asertivo y conveniente. Pero cuando sus peticiones nacen del egoísmo se convierten en demandas asfixiantes para él.
Cuando se pide amor desde el amor, las cosas son distintas. Una mujer que ama, procura al ser amado con ternezas, se vence a sí misma para tratarlo bien, le tiene atenciones, un beso al despertar, al despedirse y recibirlo, un ofrecimiento de café, comida que le agrade, un acto de servicio, una conversación que demuestre interés por su trabajo y aficiones; favores realizados con amor, pequeñas renuncias para ceder y complacer, disposición para la intimidad…
Pedir amor desde el ego es desesperante: ella no tiene detalles para él, se muestra constantemente de mal humor, prioriza sus cosas, trabajo, amigas, diversiones; se queja de todo lo que él no hace por ella, deja de aceptarlo como es para exigirle que sea como a ella le plazca, se niega en la intimidad o muestra desprecio en ella…
Este egoísmo que se ha querido presentar falsamente como auto-estima, lleva a la distorsión del amor verdadero y las parejas se rompen.
El Dr. Harley, quien ha estudiado las relaciones maritales, ha establecido las necesidades emocionales de ellas y de ellos. Sugiere que sólo cuando nos esmeramos en satisfacer las necesidades del otro, obtendremos lo mejor en nuestra relación. Habla de pedir lo que cada uno necesita desde el amor.
Los varones necesitan:
- Satisfacción sexual. Sentirse deseado
- Compañerismo. Disfrutar actividades juntos
- Compañera atractiva. Sentirse orgulloso del arreglo de su esposa
- Apoyo en el hogar. Llegar a casa y tener paz
- Admiración. Sentirse respetado y valorado
Llena sus necesidades, pero pide desde el amor que ella llene las tuyas. Acérquense a un consejero matrimonial. ¡Confía en Dios! Él puede lo que tu no puedes. Ora por tu esposa y consérvate como buen esposo siempre.
Lupita Venegas/ psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

