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Miremos al futuro con compromiso y esperanza

por Gabriela Ceja Ramirez
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El Cardenal José Francisco Robles Ortega acompañó a la comunidad de San Mateo Apóstol en la celebración de sus primeros 50 años de vida parroquial. 

SONIA GABRIELA CEJA RAMÍREZ

El sábado 14 de marzo, con un templo repleto, con la presencia del Cardenal José Francisco Robles, y con gran alegría, la comunidad parroquial de San Mateo Apóstol festejó sus bodas de oro parroquiales.

Esta comunidad comenzó a gestarse a mediados de 1964, fecha en que el señor Cura Jesús Pérez, entonces párroco de Nuestra Señora de Zapopan Estadio, tuvo la iniciativa de enviar un grupo de catequistas que formaran en la fe a niños y adultos de la naciente Colonia Independencia poniente.

Así comenzaron a celebrarse Misas y algunos actos de culto en un terreno, bajo unas lonas a donde cada feligrés llevaba su silla. Posteriormente, se consiguió este mismo terreno para la construcción del templo, explica el Padre Gerardo Antonio Torres González, actual vicario parroquial, quien junto con el señor Cura Francisco Javier Meléndrez García, actual párroco, dan continuidad a la fe y tradición de esta comunidad.

CON TODAS LAS GANAS

Una vez conseguido el terreno, retirados algunos árboles y emparejado el predio, a inicios de 1965, se invitó al Obispo Auxiliar Francisco Javier Nuño, a bendecir y colocar la primera piedra. Así comenzó a edificarse una sencilla capilla hecha con lámina y se formó un comité de personas que encabezaban la construcción, velaban por la economía y procuraban la atención pastoral.

La comunidad apoyó con entusiasmo en la construcción del templo, desde abriendo las zanjas para la cimentación, tapando los numerosos veneros que se encontraban en el terreno, hasta organizando actividades para la recaudación de fondos como kilómetros del peso, obras de teatro, concursos de baile e incluso consiguiendo patrocinios como el de la empresa Coca Cola que regalaba funciones de cine y refrescos para la obtención de recursos.

Además, se vendían desayunos, comidas y cenas. Algunas personas regalaban becerros para vender birria en las famosas kermesses que eran promocionadas en radio, televisión y en los camiones de transporte público.

CON SOSTENIDO CRECIMIENTO

El primer capellán de la comunidad fue el padre Daniel Carillo quien consiguió el Cristo y las primeras Imágenes del templo.

Hacia 1968 se formó el grupo la Legión de María y en ese mismo año se recibió por primera vez la visita de la venerada imagen de Nuestra Señora de Zapopan.

En 1975 se fundó la Adoración Nocturna. Ya para ese entonces, salían de la comunidad catequistas que promovían la fe en colonias incipientes como Rancho Nuevo, Flores Magón y Lomas del Paraíso.

En esa época llegó a la comunidad el Padre Juan Soto Rojas, quien sería el primer párroco y quien recibió la capilla con los muros construidos hasta la mitad. 

Con el tiempo, el Padre Juan conseguiría también los terrenos para los templos de El Señor de los Rayos, Jesús del Gran Poder y Nuestra Señora del Monte Carmelo.

El título de parroquia llegó el 10 de marzo de 1976 y fue otorgado por el Cardenal José Salazar López.

Uno de los frutos importantes de la parroquia fue la formación del Coro de Infantes de San Mateo Apóstol.

Posteriormente, fue nombrado párroco el Padre Ramón Hernández, a quien le tocó organizar la consagración del templo que fue realizada por el Obispo Auxiliar, José Luis Chávez Botello.

Cuando falleció el Padre Ramón, se determinó que el siguiente párroco sería el entonces vicario parroquial, Padre Ángel Zepeda Guzmán, quien permaneció al frente de la comunidad por 12 años y quien impulsó el crecimiento y desarrollo de la parroquia.

Tiempo después, fue nombrado párroco el Padre Jesús Maximino Álvarez, quien solo estuvo unos meses en la comunidad y luego fue sustituido por el Pbro. Dr. José Sánchez Montes quien fue párroco durante dos años. “A él se debe el actual retablo de la parroquia”, explica el P. Gerardo.

“Después fue designado el Pbro. Guillermo Ochoa Ornelas, quien fungió como párroco en esta comunidad por espacio de 12 años”.

CON NUEVO ÍMPETU  

Aunque tanto el párroco Francisco Javier Meléndrez, como el vicario P. Gerardo Antonio Torres tienen poco tiempo en la parroquia, se han dado a la tarea de impulsar la renovación de la comunidad, desde el aspecto material hasta en el proceso pastoral y espiritual.

“Es una comunidad sumamente devota, Eucarística, que busca la confesión y comunión, además de ser muy devotos de la Santísima Virgen María”, detalla el vicario parroquial.

“De la parroquia también depende el Colegio San José Sánchez del Río, que ofrece educación primaria”.

Para la celebración de los 50 años el templo ha sido restaurado y pintado por dentro y por fuera, además de que ya cuenta con aire acondicionado.

CREANDO LA FAMILIA DE DIOS

En la celebración de los 50 primeros años como parroquia el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, dijo que es necesario agradecer a Dios y “reconocer toda su bondad y toda su misericordia manifestada en estos 50 años de vida parroquial”.

Añadió que, “todo lo que se ha hecho, desde el primer sacerdote y todos los que han pasado en estos 50 años, no han estado para hacer otra cosa más que para formar la familia de Dios; para que sea iluminada con la luz de la Palabra y para que sea santificada con la fuerza y el poder del Espíritu Santo que se nos transmite en los sacramentos”.

“Lo que nosotros ahora estamos recibiendo y disfrutando es por todo lo que han hecho los que han pasado antes de nosotros. Y eso hay que agradecer”.

El Arzobispo de Guadalajara invitó a la comunidad a mirar hacia adelante y al igual que quienes los precedieron, dejar un legado: “¿Qué vamos a dejar nosotros para las futuras generaciones en esta nuestra familia parroquial?, ¿Qué vamos a hacer para que la luz que recibimos y que ahora gozamos, siga brillando en los niños, en los adolescentes, en los jóvenes, en las nuevas generaciones? ¿Qué nos toca hacer?”, cuestionó.

Finalmente, deseó que “nuestro santo patrono, evangelista que conoció y que predicó a Cristo nos siga guiando y sigamos creciendo en el amor y en el conocimiento de Nuestro Señor como verdadera familia.

“Los felicito por esta celebración y no saben cuánto gozo siento de ver que, a 50 años del nacimiento de esta parroquia, la vitalidad, prevalece en esta comunidad. Gocemos, démosle gracias a Dios y miremos el futuro con mucho compromiso y con mucha esperanza”.

Al final de la Misa el párroco, el vicario y miembros de la comunidad dirigieron algunas palabras al señor Cardenal. Posteriormente la celebración continuó afuera del templo con música en vivo y venta de alimentos.

HACIEDO HISTORIA

La comunidad de San Mateo se desprendió de la parroquia de Nuestra Señora de Zapopan Estadio. En un inicio, el territorio parroquial abarcaba la colonia Independencia Poniente, algunas cuadras de la colonia Santa Elena Alcalde, e incluso buena parte del norte de la ciudad, como las colonias Rancho Nuevo y parte de Lomas del Paraíso, que después tendrían sus propias parroquias.

GRUPOS PRESENTES EN LA COMUNIDAD:

Escuela de Evangelización San Mateo Apóstol (EESMA), Laudes, Ministros Extraordinarios de la Comunión, Orden Franciscana Seglar, Carmelitas, Adoración Nocturna, Legión de María, Movimiento Mariano Sacerdotal, Pastoral de la Salud, Liturgia, Coros, Madres Cristianas, Tercera Edad, Catequesis Infantil, Acólitos, Adolescentes (Nautas), Jóvenes, Familia Educadora en la Fe (FEF), Pláticas Presacramentales, Alpha Matrimonios y Colegio San José Sánchez del Río.

LA HUELLA DE UN PAPA SANTO

La parroquia tiene una capellanía, San Juan Pablo II, en la Colonia FOVISSTE Independencia, esta capellanía fue nombrada así porque en ese terreno aterrizó el helicóptero que trasladó a S.S. Juan Pablo II en su visita al Estadio Jalisco, en 1979, mencionan miembros de la comunidad.

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