Pbro. Antonio Gutiérrez Montaño

Del 17 al 28 de octubre se celebró el Encuentro Obispos y Empresarios de la Provincia de Guadalajara (que comprende las Diócesis de Aguascalientes, Colima, Tepic, Cd. Guzmán, Autlán, San Juan de los Lagos, la Prelatura del Nayar y Guadalajara), en Tapalpa, Jal.
El tema central fue el cuidado de la casa común —articulado a través de los documentos pontificios Laudato Si’ y Laudate Deum—, y la necesidad de convertir la conciencia religiosa y la responsabilidad empresarial en acciones concretas y sostenibles para el bien común en este sentido de la atención al medio ambiente, porque nos lo estamos acabando.
A lo largo de paneles, mesas de diálo‑ go y presentaciones prácticas se combi‑ naron tres lenguajes: el teológico (marco moral y pastoral), el técnico (economía circular, eficiencia hídrica, energías re‑ novables, tratamiento de residuos) y el ciudadano (acción comunitaria desde la Parroquia y la sociedad civil)
SER CRISTIANO ES SER ECOLÓGICO
Desde la perspectiva eclesial se insistió en que el cuidado del medio ambiente no es accesorio, sino parte integral de la fe.
La Parroquia fue propuesta como centro de acción ciudadana: lugar para formar laicos comprometidos, organizar campañas locales (limpieza, huertos, retiros espirituales ecológicos) y acompañar a las comunidades más vulnerables.
Las redes eclesiales (Repam, Remam) aportaron ejemplos y advertencias —incluyendo el riesgo y sacrificio de defensores ambientales— y subrayaron la urgencia de proteger a quienes abogan por la tierra.
En el ámbito empresarial se mostraron casos concretos: empresas que han avanzado hacia modelos circu‑ lares, reutilizando agua, generando energía con biodigestores, integrando residuos como insumo y diseñando empaques reciclables.
Estos ejemplos demostraron que la sostenibilidad puede ser competitividad: reducción de costos, acceso a financia‑ miento verde y demanda creciente por parte de grandes compradores que exi‑ gen estándares de sostenibilidad.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la complementariedad: los Obispos ofrecen legitimidad ética, redes comuni‑ tarias y capacidad de movilizar volunta‑ riado; los empresarios aportan recursos, tecnología y escalabilidad.
Propuestas concretas surgieron: crear una base de datos de iniciativas diocesanas para replicar buenas prácticas, producir un “librito” con casos de éxito para difusión, y poner en marcha proyectos pilotos híbridos (empresa financia, parroquia moviliza) como plantas de tratamiento, huertos comunitarios y programas de empleo verde para jóvenes.
El encuentro también dejó claro el imperativo de educar: integrar la ecología integral en la formación escolar, pastoral y en la capacitación empresarial para cambiar paradigmas de consumo y promover una “sobriedad alegre”.
COMPROMISOS CONCRETOS
- Compartir y centralizar experiencias en la base de datos propuesta.
- Escoger un proyecto piloto conjunto empresa‑parroquia para implementar en los próximos seis meses.
- Difundir los avances en un “librito” y en redes sociales para inspirar y atraer recursos.
- Sostener el diálogo trimestral entre diócesis y empresarios para evaluar resultados y escalar lo que funciona.
TEMÁTICA Y PONENTES
- Un llamado a cuidar la Casa Común– Mons. Gustavo Rodríguez Vega, Arzobispo de Mérida, Yuc.
- El estado de la Casa Común – Panel con la participación de Eduardo Santana Castellón y Paola Bauche Petersen.
- Respuesta desde mi persona, mi familia y mi comunidad – Panel con la participación de Fernanda Segura, Judith Castro y Javier González Anaya.
- Respuesta desde la empresa – Panel con la participación de Rogelio Villa‑ nueva, Ignacio Pérez Morett y Rubén Quezada.
- Respuesta desde la Diócesis – Panel con la participación de Mons. Engel‑ berto Polino (Obispo de Tepic), y los Pbros. Jaime Gustavo Navel Mora y Miguel González Peña.
- Transformación de la persona – Sr. Cardenal D. José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, que cerró con su ponencia el encuentro.

