Pbro. Eduardo Michel Flores
En una ocasión un joven me preguntó: “Padre, ¿puedo grabar mi Confesión con el celular?”.
Yo le pregunté: “¿Para qué quieres grabar tu Confesión?”.
Él me respondió: “Porque quiero recordar los consejos que me dan en la Confesión y para que no se me olvide la penitencia”.
Entonces yo le dije: “Si bien la Iglesia no tiene disposiciones acerca del uso de dispositivos de grabación en el confesionario, sí desalienta o prohíbe tácitamente la grabación de la Confesión, por razones graves, como son:
- Sigilo sacramental: La Confesión es absolutamente confidencial, y el Sacerdote tiene la obligación de guardar el sigilo sacramental. Cualquier tipo de grabación, incluso si la realiza el propio penitente, puede poner en riesgo esta confidencialidad, ya que la grabación podría ser accidentalmente compartida o manipulada.
- Ambiente de oración y recogimiento: Durante el Sacramento de la Confesión, el penitente debe encontrarse en un ambiente de reflexión y recogimiento. Usar un dispositivo de grabación puede distraerlo tanto como al Sacerdote y esta acción desviará el enfoque del momento de encuentro con Dios y del arrepentimiento.
- Seguridad de la información: Los dispositivos electrónicos, como los celulares, pueden ser hackeados o pueden ser robados o extraviados. Si la grabación cayera en manos equivocadas, podría vulnerarse gravemente la privacidad del penitente.
- Protocolo en algunos templos: En algunas iglesias y en algunas Diócesis, se prohíbe de forma específica el uso de celulares en el confesionario, tanto para grabar como para tomar notas. Es recomendable, en caso de duda, consultar directamente con el Sacerdote encargado de la iglesia o consultar las normas locales de cada Diócesis.
La Iglesia considera el secreto de confesión como uno de sus asuntos más sagrados. Desde los primeros tiempos, este Sacramento, instituido por Jesucristo, ha sido entendido como un momento en el que el penitente puede expresar sus faltas con total libertad y confianza, sabiendo que nada de lo confesado será revelado.
Es muy conveniente evitar el uso de dispositivos electrónicos en el confesionario. La Iglesia aconseja realizar la confesión con una actitud de oración y respeto, confiando en la gracia de Dios y en el Sacramento para guiar al penitente en el camino hacia la conversión
La norma es tan estricta que un Sacerdote que quebrante este secreto incurre en excomunión automática.
Asimismo, si cualquier persona ajena a la Confesión escucha o graba por accidente una confesión, también está obligada a guardar silencio absoluto.
En cuanto a traer anotados los pecados en el celular, hay confesores que lo permiten y hasta sugieren que los fieles se preparen bien y hagan una lista que les ayude a no olvidar lo que deben confesar.
No obstante, otros Sacerdotes prefieren que esta lista sea escrita en papel, no en el celular, por las razones de seguridad y privacidad ya mencionadas. También, anotar los pecados en un dispositivo electrónico puede crear la tentación de mantener un registro de las confesiones, lo cual no se recomienda, ya que el Sacramento Penitencial se basa en la reconciliación, el arrepentimiento y el olvido de las culpas tras recibir la absolución.
ALTERNATIVAS:
- Para recordar la penitencia o los consejos, el penitente puede pedir al Sacerdote que los repita antes de salir del confesionario o hacer anotaciones en papel después del Sacramento de la Confesión.
- Si el penitente siente que olvidará algún consejo importante, puede pedir orientación adicional al Sacerdote o buscar un momento para dialogar en dirección espiritual fuera del confesionario y sin las limitaciones de la Confesión.
Hasta la semana que viene, si Dios quiere.


