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PERIPHERIA: Sí se puede

por Gabriela Ceja Ramirez
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Pbro. José Marcos Castellón Pérez

La captura y el abatimiento del criminal más significativo de México, “El Mencho”, el pasado domingo 22 de febrero, es la revelación contundente de que el Estado Mexicano es más fuerte y poderoso que el crimen organizado, lo que da certeza a la ciudadanía de que todavía hay Estado y que puede, si quiere, regresar al clima de seguridad que merece la sociedad de este país.

Durante un período muy largo, quizá más de siete años, la percepción ciudadana era que o no se podía o no se quería desmantelar al crimen organizado. Si no se puede, entonces se hablaría de incapacidad; si no se quiere se le podría acusar de complicidad o, lo que resultaría ya desastroso, el que se ha convertido en un narcoestado. Por lo pronto, se ha dado muestra de que sí se puede, puesto que el Cártel Jalisco Nueva Generación es considerado como el grupo criminal más fuerte, violento y poderoso, extendiendo sus brazos más allá de las fronteras mexicanas; además de tener ganancias económicas desorbitantes. Ello supuso la complicidad de militares, políticos y empresarios que ayudaron al Mencho a lograr sus ambiciosos objetivos. Pero se ha podido atacar a la cabeza, lo que puede ser una gran oportunidad para retornar a vivir en paz.

Los varios intentos de captura del Mencho habían sido un rotundo fracaso, hasta llegar avergonzar a las fuerzas armadas, derribando un helicóptero militar. Por eso, el que ahora ya no esté a la cabeza este personaje de este poderoso cártel, es algo que se debe reconocer y aplaudir. Pero ahora las preguntas son qué va a pasar en el futuro próximo: ¿será simplemente reemplazado por otro criminal? ¿se llegará a una división y, por tanto, escisión del cártel en los diversos territorios? ¿Jalisco será un nuevo Sinaloa?

Si se pudo abatir al temible Mencho, ahora se podrá poner orden. Para ello se requiere un trabajo verdaderamente de Estado para desmantelar desde sus entrañas al crimen organizado, dando los siguientes golpes donde el crimen se hace más poderoso: en el dinero. Sin dinero no hay armas y no se compran voluntades.

La mejor manera de desarmar a los cárteles más que con la violencia es cerrando la llave del dinero. Por eso la voluntad política de este gobierno, sin dejar de lado tanto el monopolio de la fuerza militar, la de atender las causas en la juventud y la continuidad de los programas sociales, estará en la disposición de investigar con la muy poderosa Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) a estas organizaciones criminales y sus cómplices, también en una agenda binacional con Estados Unidos, país del que el flujo de dinero ha de ser controlado. ¡Claro! dejando ya de perseguir a los ciudadanos que pagan sus impuestos y a los opositores del gobierno, es decir, que deje esta Unidad de ser el brazo amenazante del gobierno a los opositores para convertirse en el brazo temible contra los criminales. Ya vimos que sí se puede, ¿Sí se quiere?

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