Sonia Gabriela Ceja Ramírez

La mañana de este Sábado Santo se llevó a cabo la Pascua de los Comunicadores en la Sala Capitular de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, un encuentro que reunió a profesionales de la comunicación en un espacio de reflexión sobre la fe, la historia y la realidad actual de la Iglesia.
El evento contó con la presencia del Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, quien dirigió un mensaje a los participantes, invitándolos a mantener una mirada esperanzadora ante la realidad. “Mantener el espíritu positivo en la visión del mundo, por más triste o pesada que sea”, expresó.

El prelado explicó que la Pascua representa un momento clave en la vida de los creyentes, al simbolizar el paso de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida, así como del mal hacia la virtud y la santidad. En este sentido, animó a los comunicadores a encontrar en este tiempo litúrgico una oportunidad de renovación personal y profesional.
Asimismo, agradeció la labor de los comunicadores, tanto en su servicio a la sociedad como en el apoyo que brindan a la misión de la Iglesia. Reconoció su trabajo en la difusión de actividades, enseñanzas y orientaciones pastorales dirigidas al pueblo de Dios. “Que la Pascua de Cristo resucitado sea luz, esperanza e impulso; que se convierta en anhelo para una vida mejor”, concluyó.
EL CONFLICTO RELIGIOSO EN MÉXICO

Durante la jornada también se abordaron dos temas de análisis: el Centenario del Conflicto Religioso en México y el Año Sacerdotal en la Arquidiócesis de Guadalajara.
En su intervención, el psicólogo, filósofo e investigador Guillermo Dellamary Toral, especialista en el estudio de archivos del Vaticano y la historia de México, presentó una reflexión sobre el contexto histórico que dio origen al conflicto religioso en México hace cien años.
Dellamary señaló que la persecución religiosa, a la que denominó Programa Jacobino Anticlerical, tiene raíces históricas que se remontan a 1517 con Martín Lutero, y que posteriormente se fortaleció mediante alianzas entre el protestantismo y sectores de la masonería radical.
En el caso de México, explicó que las reformas liberales del siglo XIX sentaron las bases de la separación entre Iglesia y Estado. Indicó que mientras el gobierno de Porfirio Díaz mantuvo una relación permisiva con la Iglesia, el periodo posterior abrió paso a tensiones más marcadas.

Recordó que durante el gobierno de Francisco I. Madero se promovió la pluralidad religiosa y surgió el Partido Católico Nacional, lo que permitió cierta participación política de sectores vinculados a la Iglesia. Sin embargo, señaló que diversos factores, entre ellos tensiones con el gobierno de Plutarco Elías Calles tras la promulgación de la Constitución de 1917, derivaron en el conflicto armado conocido como la guerra cristera, entre 1926 y 1929.
Finalmente, Dellamary invitó a una reflexión crítica al reconocer que también hubo errores por parte de la Iglesia que contribuyeron al desarrollo del conflicto, el cual dejó numerosas víctimas.
EL AÑO SACERDOTAL Y LA IGLESIA DE GUADALAJARA

En la segunda parte del encuentro, monseñor Ramón Salazar Estrada, Obispo Auxiliar de Guadalajara, abordó el tema del Año Sacerdotal, proclamado con motivo del 50 aniversario de ordenación sacerdotal del Cardenal Robles Ortega.
Durante su exposición, ofreció un panorama de la Arquidiócesis de Guadalajara, que atiende a cerca de 6.5 millones de fieles distribuidos en 38 municipios de Jalisco, 10 de Zacatecas y 2 de Nayarit. Señaló que actualmente existen alrededor de mil 300 sacerdotes diocesanos y 350 religiosos, aunque aproximadamente mil 100 son los que se encuentran en servicio directo con las comunidades.
Esto implica que cada sacerdote atienda en promedio a seis mil fieles, aunque existen casos atípicos con una carga pastoral mucho mayor, de entre 50 mil o 60 mil feligreses. Además, advirtió que entre 2010 y 2025 el ingreso de jóvenes al Seminario ha disminuido en un 30 por ciento, tendencia que podría continuar en los próximos años.
Añadió que, si bien se ordenan en promedio 30 sacerdotes por año, esta cifra resulta insuficiente frente al crecimiento de la población católica en la diócesis. Por ello, destacó la importancia de promover el Año Sacerdotal, el cual busca impulsar las vocaciones, fortalecer el sacerdocio bautismal de los fieles y promover el desarrollo integral del presbiterio.
Finalmente, subrayó que, aunque Guadalajara cuenta con uno de los Seminarios con mayor número de vocaciones, estas resultan insuficientes. Destacó también que entre el número de católicos, sólo alrededor del 20 por ciento se consideran practicantes.

La Pascua de los Comunicadores se realiza desde hace aproximadamente 25 años cada Sábado Santo, como un espacio de encuentro, formación y reflexión para quienes ejercen la labor de comunicar.
