Inicio UncategorizedResponsabilidad o victimización

Responsabilidad o victimización

por Michelle Fletes Rubio
0 comentarios

QUERIDA LUPITA:
Mi hija de 38 años se encuentra como atorada en su vida. Ha estado en tres trabajos distintos y sale de ellos con problemas. Ella dice que es víctima de injusticias, culpa a sus jefes y en general a los demás de “su mala suerte”. No sé cómo motivarla para que logre mantener un trabajo y ser feliz.
Julieta M.

HERMANA MÍA, JULIETA:
La vida no es como la quisiéramos pues nos presenta dolor y frustración. La vida nos fue dada para amar y nos llama a crecer particularmente cuando cometemos errores ya que siempre podemos aprender de ellos.
Existe una actitud que probablemente ha adoptado tu hija: victimización. Una persona que se ve a sí misma como víctima de los demás, tiende a quejarse de su realidad y no pone de su parte para cambiarla.
Hay víctimas reales que sufrieron reveses inesperados como un accidente, una enfermedad o un trauma por violencia o abuso. Y hay víctimas que eligen serlo sin que un acontecimiento externo lo genere. Es su propia mente y las interpretaciones que hace de sus condiciones de vida las que crean una cárcel ficticia de la que no pueden o no quieren salir.

El antídoto que se debe beber ante esta actitud de víctima se llama: responsabilidad.

En el libro de Proverbios encontramos esta sentencia: “El que encubre sus transgresiones no prosperará, pero el que las con esa y las abandona alcanzará misericordia” ( Prov. 28,13).

La persona que se victimiza se estanca. Ve la vida como una secuencia de injusticias, tiende a decir que Dios y los demás son los culpables de sus contrariedades y no acepta que puede y debe cambiar.

La mejor forma de ayudar a una persona que desarrolla este rol, es dejar de decirle que tiene razón y que ella sufre por culpa de otros; ésta es una actitud sobreprotectora con la que, tal vez, la han acompañado desde la infancia y cuyas consecuencias son mutilantes: la persona piensa que no tiene recursos para salir adelante por sí misma. Hay que hacerle saber que sí puede, sus límites están en su mente.
Abundan ejemplos de víctimas reales que se han hecho resilientes, una de ellas: Irene Villa. Perdió sus piernas en un atentado terrorista y hoy, con una vida plena, se ha realizado como conferencista motivacional.

Culpar a los demás no soluciona nada. Hacerse responsable de la felicidad propia, es el único camino que la llevará al éxito.

Lupita Venegas/Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

También te puede interesar