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SALUD MENTAL

por Quetzali Hernández
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La familia: es escudo contra el suicidio

QUETZALÍ CÁRDENAS

Septiembre es el mes de la prevención del suicidio y es nombrado el “mes amarillo” con el propósito de que a nivel global se tome consciencia sobre la importancia de tomar medidas para atender este problema de salud mental que afecta a una gran parte de la población, sin importar sexo, edad o condición social.

El color amarillo se asocia en honor a la historia de Mike Emme, un joven que se quitó la vida en 1994. Era un adolescente conocido por su personalidad alegre y su talento en la mecánica. Una de sus obras más recordadas fue la restauración de un Mustang amarillo de 1968, el mismo coche que simboliza la tragedia de su muerte. Mike dejó una nota para sus padres antes de fallecer, diciendo: «No se culpen, mamá y papá, los amo».

A raíz de su muerte, sus amigos y familiares empezaron a repartir cintas amarillas, con mensajes de apoyo, pidiendo a las personas en crisis que buscaran ayuda. Este gesto se transformó en un movimiento global conocido como el Yellow Ribbon Project (Proyecto Cinta Amarilla), y el color amarillo ahora representa la prevención del suicidio.

ACOMPAÑAMIENTO Y PREVENCIÓN

Se cree que el suicidio se atribuye a las personas con depresión, sin embargo, María Elena Anaya Hamue, directora de Marca Familia, menciona que no solo se presenta por la tristeza, sino que es un fenómeno multifactorial que requiere atención, acompañamiento y, sobre todo, prevención.

De acuerdo con Elena, los especialistas coinciden en que el suicidio suele estar relacionado con cuatro aspectos que confluyen: un trastorno mental, factores psicológicos como la desesperanza o el dolor emocional, eventos detonantes (pérdidas, desempleo, rupturas) y el acceso a medios letales. La prevención, comienza con la detección de señales de alerta: aislamiento, cambios bruscos de comportamiento, expresiones de despedida o frases como “soy un estorbo”. Hablar del tema con apertura y sin tabúes es clave.

“Cuando una persona se siente escuchada, atendida, disminuye la sensación de soledad y desesperanza”, externó Elena.

Elegante Anaya Haume, directora de Marca Familia

Otro factor de riesgo es la adicción al alcohol y a las drogas, pues inhiben los frenos naturales de la conducta. La especialista señaló que la población más vulnerable está entre los 15 y 29 años, una etapa marcada por crisis de identidad y vínculos emocionales frágiles. Incluso si en la infancia hay negligencia emocional y la falta de acompañamiento parental pueden derivar en conductas de alto riesgo.

Desde hace cinco años Marca Familia, organización fundada por Elena Hamue, trabaja en ramas: la psicoeducación a través de talleres, conferencias y programas de sensibilización y la atención psicoterapéutica, con una red de 20 especialistas en distintas áreas como terapia infantil, tanatología, trauma y psicooncología. Actualmente, reciben alrededor de 150 pacientes al mes.

“Una persona que se siente amada, cuidada, fuerte en sus vínculos familiares, tiene un factor protector enorme frente al suicidio”

Por ello, recomendó fomentar el diálogo, la convivencia, la flexibilidad con límites claros y acercarse a Dios como fuente de esperanza.

“Hoy tenemos menos estigmas y más opciones para atendernos. La vida siempre tiene valor, y siempre se puede sembrar esperanza”.

Si necesita apoyo y soporte emocional, puede contactar a los especialistas de esa organización: www.marcafamilia. como Facebook e Instagram: @marcafamilia y en el teléfono: 33 23 38 89 65.

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