PBRO. ADRIÁN RAMOS
La Iglesia católica en Alemania se mantiene fuerte, aunque sufre como muchas naciones de Europa los estragos de un fuerte secularismo (acomodo a los criterios del mundo) sobre la viva tradición de Iglesia en la cual grandes hombres y mujeres han brillado por su vida de santidad en aquellas tierras.
Hoy toca el turno de hablar sobre San Heriberto de Colonia que nació en Worms en el año 970. Fue el hijo del duque de ese lugar. Estudió en la escuela de la Catedral de Worms, su ciudad natal y posteriormente se desplazó al monasterio benedictino de Gorza. Fue nombrado rector de la Catedral de Worms. En 994 fue ordenado sacerdote y el rey Otón III le nombró canciller de Italia y cuatro años más tarde, también para Alemania. En el año 999 fue elegido Arzobispo de Colonia.
El 9 de julio de ese mismo año, en la ciudad italiana de Benevento recibió la investidura eclesiástica y el palio del Papa Silvestre II.
El Santo daba a los pobres todo el dinero que conseguía ahorrar. Durante una gran sequía que afectó a Colonia, encabezó una procesión en la que oró al Señor de rodillas ante el altar y, cuando se alzó, comenzó una abundante lluvia que salvó la cosecha. Por eso aún hoy se le invoca en caso de sequía, especialmente en la zona de Colonia.
En 1002 estuvo presente en el lecho de muerte del emperador en Paterno. Al regresar a Alemania con los restos del emperador y la insignia imperial, fue hecho prisionero por el futuro rey Enrique II, a cuya candidatura, Heriberto se había opuesto inicialmente.
El 7 de junio de 1002, al ser elegido Enrique nuevo rey, le sirvió, le fue fiel y acompañó a Roma en 1004 para mediar entre el monarca y la Casa de Luxemburgo.
Heriberto nunca se ganó la total confianza de Enrique II hasta el año 1021, tras reconocer el rey su error y pedir perdón al Arzobispo, el mismo año de la muerte del santo.
Heriberto fundó el monasterio benedictino y la iglesia de Deutz (donde se encuentra su tumba). Fue considerado santo ya en vida.
El Papa Gregorio VII lo canonizó entre 1073 y 1075. Su fiesta se celebra el mismo día de su fallecimiento, el 16 de marzo.
ENSEÑANZAS:
- Un hombre santo no sólo es bondadoso sino férreo en defender la verdad de la fe ante cualquier autoridad.
- Un pastor es conciliador y se muestra siempre imparcial en sus juicios.
- Un hombre de Dios inspira confianza y es sujeto de diversos nombramientos que asume con humildad a favor de la comunidad de fieles que se le encomiendan
SANTORAL:
15.Santa Luisa de Marillac, fundadora francesa.
16.San Heriberto, Arzobispo alemán.
17.San Patricio de Irlanda, evangelizador.
18.San Cirilo de Jerusalén, Obispo y Doctor de la Iglesia.
19.San José, Esposo de la Virgen María.
20.San Martín de Braga, Obispo.
21.San Nicolás de Flue, ermitaño suizo.

