PBRO. ADRIAN RAMOS RUELAS

De Europa hemos bebido en el Continente Americano la fe cristiana. Si bien, el Viejo Continente se ha venido desarraigando de esa fe, nos ha dejado miles de maestros de espiritualidad y grandes testigos de Cristo que inspiran la evangelización de tierras difíciles como San Óscar, apóstol de Escandinavia, región del norte de Europa que comprende los países de Suecia, Noruega, Dinamarca y a veces se amplía a Finlandia e Islandia, lugares que concentran actualmente más hermanos cristianos protestantes que católicos.
Óscar nació el 8 de septiembre del 801 en Amiens. Fue un gran erudito desde muy joven. Estudió con los benedictinos en la Abadía de Corbie, cerca de Amiens, al norte de Francia. Ahí fue nombrado “maestro interno”.
En el año 826 partió para Dinamarca con el nuevo Rey Harald recién bautizado. Siguió después al monje Vittmaro en su misión a Suecia, donde el rey era tolerante con la predicación de la fe en Cristo, considerada religión de los forasteros y de los prisioneros de guerra.
Hubo mucho fruto. El nuevo emperador Luis “el Piadoso” alentó el nacimiento de una nueva estructura eclesiástica en estas tierras que tuvo como sede Hamburgo, ubicado actualmente en territorio alemán. Óscar se convirtió en Obispo.
Cuando el rey Ludovico murió, el imperio comenzó a desmoronarse por las incursiones de pueblos invasores como los Normandos que devastaron los territorios del norte de Europa. La destructiva vikinga llegó también a Hamburgo. Óscar se vio entonces obligado a refugiarse en Bremen. Ahí pasó los últimos años de su vida trabajando en la edición de una Biblia para los pobres. En la catedral se conservan algunos fragmentos de esa antigua Biblia.
Murió en el año 865, sin haber visto realizado el sueño de una profunda evangelización del Norte de Europa, pero con la alegría de haber sembrado en esas tierras la primera pequeña semilla del anuncio de la fe en Cristo.
Su fiesta se celebra el 3 de febrero. Se le representa con vestimentas litúrgicas sosteniendo una Iglesia.
ENSEÑANZAS:
- La vida espiritual cuando es profunda nos impulsa a la Evangelización. Del encuentro de Cristo se pasa al anuncio.
- Un gran evangelizador llega a ser visionario y coopera en la estructura eclesiástica de la región en que predica.
- Pensar en los destinatarios del mensaje cristiano estimula la creatividad para inculturar el Evangelio con los medios pedagógicos necesarios como la elaboración de una Biblia apropiada.
SANTORAL FEBRERO
1.Santa Viridiana, virgen italiana.
2.Presentación de Jesús en el Templo.
3.San Blas, médico y mártir armeno.
4.Santa Águeda, mártir italiana.
5.San Felipe de Jesús, fraile mexicano mártir.
6.Santos Pablo Miki y compañeros mártires.
7.San Nivardo de Claraval, monje francés.
