PBRO. ADRIÁN RAMOS RUELAS

Las mujeres han jugado un papel muy importante en la evangelización. Desde el principio acompañaron a Jesús en sus predicaciones y, aunque no gozaban aún de tanta autoridad en la comunidad judía, su aporte fue elemental para el desarrollo de la Iglesia en sus comienzos.
El actual y más reciente Sínodo sobre la Sinodalidad remarca el empeño de las mujeres en la Iglesia.
El apartado 60 del Documento Final del Sínodo destaca el desafío al afirmar que, aunque hombres y mujeres comparten la misma dignidad en virtud del Bautismo, estas últimas siguen enfrentando obstáculos significativos para obtener un reconocimiento más amplio de sus dones y carismas. Sin embargo, el papel que la mujer va recuperando o adquiriendo en diferentes cargos en la Iglesia, significa un camino de esperanza que le devuelve su lugar como fiel discípula y misionera del Señor.
En la Sagrada Escritura encontramos vivos ejemplos de mujeres que seguían a Cristo:

MARÍA MAGDALENA.
Originaria de Magdala, esta mujer, cuyo pasado está registrado como licencioso, es conocida por haber sido liberada de siete demonios por Jesús y estar presente en el momento de la crucifixión, en la sepultura y por haber sido el primer testigo de la Resurrección. El Papa Francisco la llegó a situar como un verdadero Apóstol y elevó a esta su celebración el 22 de julio.
JUANA Y SUSANA.
Juana era esposa de Cusa, administrador de Herodes Antipas. Junto con Susana ayudaba a Jesús y a sus discípulos con sus recursos. MARÍA DE CLEOFÁS Y SALOMÉ. Ambas acompañaron a Jesús desde Galilea y estuvieron presentes en el momento de la Pasión y Resurrección. Salomé era la madre de Juan y Santiago, Apóstoles del Señor.

SANTA LIDIA.
Mencionada en el libro de los Hechos de los Apóstoles, esta extraordinaria mujer, originaria de Tiatira, ciudad ubicada en Asia Menor. Ella estaba dedicada al comercio de púrpura y pronto se abrió al mensaje de Cristo, dando ejemplo de conversión inmediata por su desapego a las cosas materiales. Resaltó también por sus obras de caridad y apostolado.

ENSEÑANZAS
1) Estas mujeres jugaron un papel crucial en el ministerio de Jesús, demostrando su fe y devoción. Su presencia y servicio resaltan la inclusión de la mujer en el círculo cercano de Jesús, desafiando las normas sociales de la época.
2) La fi gura de las discípulas de Jesús también ha inspirado a comunidades religiosas. Estas comunidades buscan seguir el ejemplo de las mujeres mencionadas en el Evangelio, viviendo una vida de oración, alabanza y servicio.
3)La mujer, a ejemplo de la Virgen María, ha colaborado incansablemente en la propagación del Reino de Dios por su inalterable fe y piedad. En los hogares, ellas se encargan de enseñarnos las primeras oraciones y nos hacen recordar el compromiso de vivir cristianamente.
