Inicio EditorialSegundo cuarto del siglo

Segundo cuarto del siglo

por Quetzali Hernández
0 comentarios

PBRO. ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO

Hemos terminado la primera cuarta parte del siglo XXI, moviéndonos del Año Santo 2000, al Año Santo del 2025. En estos 25 años el escenario del mundo se ha modificado de manera rápida y profunda, ha sido la época de las redes sociales y su efecto transformador imprevisto. 25 años de épocas sucesivas que antes duraban cada una más de cien años, y ahora con trabajo, cinco o seis.

Muchas personas han pasado estos 25 años sin inmutarse, como una maestra de primaria que, dando la espalda a sus alumnos, escribe en el pizarrón su lección, sin advertir cómo los niños han cambiado hasta el punto de no hacerle el menor caso, aplicados como están en consultar celulares y tabletas.

Acaso como uno que otro Sacerdote que sigue hablando el lenguaje de siempre, con los reactivos de antes, y no se explica por qué lo han ido dejando solo con su impresionante tramoya que ya no llama la atención.

25 años, cuatro pontífices no italianos, en Guadalajara dos Arzobispos, en el Seminario tres rectores, en México dos presidentes panistas, uno del PRI, dos ya morenistas. En Jalisco, dos gobernadores del PAN, uno priista, dos ya de MC, y como en toda la nación, la instalación sorpresiva de un doble gobierno, el legalmente instituido, y el de la delincuencia organizada.

Han sido 25 años de polarizaciones de derecha, de izquierda, de centro, acción populista iniciada por Vicente Fox, y que luego de una relativa pausa, fue reasumida por todo mundo, sin que todavía nos podamos aliviar de ese mal, sobre todo cuando a nivel mundial sufrimos el populismo del presidente Trump, que por poco hace incendiar el Capitolio, comenzando el 2021, y ahora se dedica a expoliar al planeta entero.

Igualmente, ha sido un cuarto de siglo poblado de desengaños, la pandemia demostró que no éramos tan invulnerables como la ciencia nos había hecho creer, y que la ciencia no era tan absoluta como lo pretendía y, sin embargo, esa misma pandemia reavivó sentimientos de solidaridad, compasión, heroísmo y creatividad que se creían perdidos.

Un periodo de búsqueda frenética de la salud y la buena forma, y a la vez, de acelerada pérdida de la salud mental, a causa de un cerebro infinamado por todo tipo de alucinaciones, sospechas, presagios, anuncios proféticos, revelaciones apocalípticas, reivindicaciones desaforadas, violencias equívocamente justificadas, temores venezolanos, y amenazas que algunos casi pueden tocar de lo bien que se las imaginan.

Y a pesar de muchos, y gracias a muchos más, el mundo sigue viviendo y nosotros también, produciendo riqueza para todos por más que algunos la acaparen, y otros, como el Papa Francisco, de tan feliz memoria, traten de reequilibrar al mundo y salvar a la humanidad de su propia vorágine.

¿No podríamos finalmente organizarnos todos para construir este segundo cuarto de siglo con más éxito, y dejar de estarnos peleando, en esa guerra de reproches, descali-  caciones, y búsqueda de culpables?

También te puede interesar