PBRO. ADRIÁN RAMOS RUELAS

“La caridad es mostrar a los demás con obras el amor que se tiene dentro»
Es el 40% de los ingresos lo que la gente de buena voluntad aporta al Seminario mes a mes, con recibos que se cobran desde diez pesitos. De este modo, el Seminario Diocesano de Guadalajara así puede sufragar sus gastos en el año. Los aportes fuertes los generan los mismos seminaristas con sus colegiaturas (30%) y lo que se recaba en el Día del Seminario, en marzo, en las ediciones urbana y foránea con el 30 por ciento.
La red de bienhechores que tenemos es un ejército que Dios pone a nuestra disposición para que la gran obra de formar Sacerdotes se vea siempre asistida material y espiritualmente. Ellos son claramente las manos de la Divina Providencia.

GRATA CONVIVENCIA
El día 9 de febrero nos hemos dado cita en el Seminario Menor Diocesano para reconocer la encomiable labor de casi tres mil asistentes: un millar de bienhechores y casi dos millares de acompañantes familiares o conocidos, muchos de ellos asistentes por primera vez a esta casa de formación.
Desde las 8:30 de la mañana comenzaron a arribar los primeros invitados, muy bien recibidos por los seminaristas, cada uno portando su sotana o su uniforme (en esta ocasión, los de tres grupos: tercero de preparatoria, tercero de Filosofía y segundo de Teología).
La alegría y acogida hospitalaria se dejó ver al saludar y acompañar a los adultos mayores hacia el interior del recinto.
Un cafecito con galletas se antojaba en esa mañana fresca de invierno. Los bienhechores comenzaron a hacer fila para degustar este aperitivo.
A continuación, y ya con la mayoría de invitados sentados bajo un colosal toldo colocado en la explanada del patio central del Seminario Menor, comenzó la celebración Eucarística presidida por el vicerrector, el Padre Juan Carlos Lupercio Gómez, en la que agradeció el notable apoyo que realizan tantos hombres y mujeres con su aportación económica, su cercanía y cariño a esta casa de estudios en la que se forman los futuros pescadores de hombres, de acuerdo al Evangelio propuesto por la liturgia para el V Domingo del Tiempo Ordinario.

Decenas de Sacerdotes formadores recibieron a los feligreses penitentes para administrar el Sacramento de la Reconciliación, con lo cual participaron plenamente de la Sagrada Eucaristía al recibir la Comunión Sacramental para seguramente ofrecerla por la perseverancia de los seminaristas.
Al término de la santa Misa, la animación no se dejó esperar por un par de seminaristas que condujeron el evento festivo. Entre sonrisas comenzó la entrega de obsequios previamente donados por los casi mil candidatos al sacerdocio que no repararon en dar tan siquiera un poquito de lo mucho que reciben por sus bienhechores.
En la rifa hubo de todo: planchas, licuadoras, esculturas de san Judas Tadeo (“El santo de moda” que hace pocas semanas visitó nuestra Institución en su reliquia), colchas, almohadas, velas, playeras, cafeteras, hasta llegar, por fin, al bono esperado: un viaje doble por tres días en la ciudad turística de Puerto Vallarta.
Los platillos para degustar los sagrados alimentos no se hicieron esperar. En poco tiempo todos tenían enfrente el estuche con el alimento y la bebida que la Divina Providencia multiplicó. ¡Se habían preparado dos mil 500 platillos y asistieron un poco más!
No faltaron las sentidas interpretaciones del mariachi San José, coreadas por tanta gente bonita que lleva la generosidad y la alegría en su corazón.
Un grupo de una veintena de colectores (trabajadores del Seminario que acuden día a día a los diferentes domicilios de la Zona Metropolitana) hicieron su presentación. Con su camisa azul, estampada con el logotipo del Seminario, mostraron el compromiso que tienen al atender una o varias colonias recabando los donativos mensuales a veces entre la fatiga, las prisas y el peligro de la inseguridad.
Es de resaltar que en esta celebración los nuevos bienhechores se anotaron para dar su aportación económica al Seminario y otros modificaron sus donativos con un incremento. ¡Dios recompense tanta generosidad!
La comunidad del Seminario Arquidiocesano de Guadalajara, formadores y alumnos, recordamos en estos días y elevamos nuestras oraciones por Guillermina Arroyo, recién fallecida, catequista y benefactora de esta gran Obra de Dios, el Seminario ¡Dios les dé la vida eterna a todos los que nos hacen el bien!

La banda puso a bailar a decenas de bienhechores que, a ritmo de las cumbias, derrocharon alegría y supieron conectar con su Seminario, identificándose como la gran familia que se siente bendecida por el Señor Jesús.
El Padre Maximiliano Solís Regín promovió la participación en los preseminarios motivando a los fieles católicos a dar vocaciones a la vida sacerdotal que es el principal objetivo de nuestro Seminario.
NUESTRA GRATITUD
Con una canción, recientemente compuesta, la banda puso fin al evento. Parte de la letra es:
Es momento de reconocer
a tanta gente.
Es momento de reconocer
tanta bondad.
En el Semi vemos dónde
está la Providencia
Descubrimos que en las
manos de la gente está…
Yo quisiera que nadie
faltara en esta lista
Yo quisiera que nada
faltara allá en su hogar
Yo quisiera que siempre
tuvieran en familia
Lo que fuera necesario
siempre para dar.
Un corazón para amar,
un corazón para dar,
un corazón para orar
Se hace presente.
Un corazón con amor,
un corazón como el
Señor,
un corazón digo yo
que dona siempre.
Así que, con un agradable sabor de boca, cerca de las tres de la tarde, comenzaron a despedirse las familias, complacidas por haber convivido unas horas de su domingo con aquellos a quienes apoyan.
En el Seminario Diocesano reconocemos la ingente labor de todos nuestros bienhechores. A ellos agradecemos su donativo, el lavado de ropa, un taquito, sus visitas al Santísimo, sus sufrimientos.
Hay mucha generosidad en nuestra ciudad y sus alrededores: grandes patrocinadores de nuestros eventos a lo largo del año como aquellos que aportan para el calendario, para la carrera que se lleva a cabo en el mes de junio, para determinadas obras de remodelación o edificación que le dan una imagen digna y hacen de nuestros espacios lugares habitables y decorosos.
A todos ustedes: ¡Muchas gracias!
10 FORMAS DE APOYAR A NUESTRO SEMINARIO
- Donativo mensual. El día de la colecta se anotan al reverso de un sobre. Ahí se les solicita su nombre, su domicilio, su teléfono y la cantidad a depositar. Un colector pasará a recoger mes a mes esa cantidad.
- Transferencia interbancaria. Se puede realizar desde su celular o hacer depósito en ventanilla en el banco de su preferencia.
Números de cuenta:
BBVA: 04 8026 5934
CLABE INTERBANCARIA: 0123
2000 4802 6593 49
CITIBANAMEX: 75 2498 4856
CLABE INTERBANCARIA: 0023
2001 1053 9316 02
SANTANDER: 65 5084 84317
CLABE INTERBANCARIA: 0143
2065 5084 8431 71 - Cargo por domiciliación. Proporcionará solamente su número de cuenta (tarjeta, débito o crédito) y se le descontará mes a mes su donativo, previa autorización.
- Pago de beca completa. Correspondiente a 12 colegiaturas de un seminarista. El importe es, para este curso 2024-2025, de 30 mil pesos.
- Apoyar algún jueves del año con la comida. Pueden preguntar con el Padre Ecónomo del Seminario en el siguiente número telefónico: 33 36 47 92 50.
- A través de Paypal a través de la página www.semguad.org.mx
- Donativo por medio de las tiendas OXXO. Cuenta: 4913 2700 0110 0038.
- Alimentos en especie. Llevar al siguiente domicilio: Santo Domingo 1120, colonia Chapalita, en Guadalajara, Jalisco.
- Donativos en efectivo. Se reciben en la recepción de nuestro Seminario Mayor Diocesano en el domicilio del punto anterior.
- Al participar de los eventos promovidos por el Seminario.

