La última morada de Francisco
MICHELLE FLETES

“Deseo que mi último viaje terrenal termine precisamente en este antiguo santuario mariano, donde siempre me detengo a rezar al inicio y al final de cada viaje apostólico, confiando mis intenciones a la Madre Inmaculada y dando gracias por su dulce y maternal cuidado”, se lee en el testamento del Pontífice.
Santa María la Mayor es una de las cuatro Basílicas Papales que hay en la capital italiana, se trata de una enorme edi cación cuyos orígenes se remontan al siglo IV. Siendo la Basílica Mariana por excelencia, y la primera dedicada a la Virgen, está situada en la cima del monte Esquilino, misma que fue construida a petición e indicación de la Madre de Dios.
De acuerdo con la tradición, el Papa Liberio (36º Pontífice romano) mandó construir la Iglesia en el sitio donde se produjo una inusual nevada en pleno verano, luego de que la Virgen María se le apareció en sueños a Patricio Juan.
Además, la Basílica que se encuentra aproximadamente a seis kilómetros de distancia del Vaticano, también está a pocos metros de la embajada argentina en Roma, la cual viene operando en ese sitio desde 1889; y, desde el 2024, este templo está hermanado con la Catedral Metropolitana de Buenos Aires por orden del fallecido Pontífice.
ARTE Y RELIQUIAS
Santa María la Mayor es distinta a otras iglesias, conserva la forma del templo romano. Asimismo, su rica y elaborada decoración interna permite al visitante realizar un viaje por el pasado, desde la época bizantina hasta el barroco.
Los mosaicos que recubren las paredes y el artesonado del techo están elaborados con oro extraído de América por la Corona española. Por su parte, los más fieles y creyentes encontrarán preciosas reliquias, entre las cuales destacan los cinco maderos que se afirma formaron parte de la cuna (el pesebre) donde estuvo Jesús en sus primeros días de vida en Belén.
Las tablas están dentro de un elaborado relicario de cristal de roca, con oro y bronce, el cual se encuentra a los pies del altar mayor.
Además, en la Basílica se encuentra la imagen de Salus Populi Romani (Protectora del Pueblo Romano) conocida como Nuestra Señora de las Nieves , es el nombre que se le da en el siglo XIX al icono bizantino de la Virgen y el Niño, que la tradición atribuye a los primeros cristianos.
La tradición atribuye la imagen a San Lucas, evangelista y patrón de los pintores. El Papa Francisco ponía sus viajes apostólicos bajo la protección de la Salus, a quien solía visitar antes de sus partidas y después de sus regresos.
MÁS PAPAS SEPULTADOS
El Papa Francisco se unirá a otros siete Papas que ya reposan en el templo: San Pío V (1504-1572), Clemente IX (1600-1699), Sixto V (1521-1590), Clemente VIII (1536- 1605), Nicolás IV (1227-1292), Honorio III (1150-1227) y Pablo V (1550-1621)
En una entrevista que se le realizó al vaticanista español Javier Martínez-Brocal, autor del libro El sucesor, publicado en 2024, el Papa Francisco indicó dónde quería que sus restos fueran colocados.
“Justo después de la escultura de la Reina de la Paz (la Virgen) hay un pequeño recinto, una puerta que da a un cuarto que usaban para guardar los candelabros. Lo vi y pensé: ‘Ese es el lugar’. Y ya está preparado ahí el lugar de la sepultura. Me han confirmado que ya está listo”, dijo el Pontífice, según el libro.
La tumba del Papa se encuentra entre la llamada Capilla Paulina, donde se expone el retablo de la Salus Populi Romani, y la Capilla Sforza, la cual fue diseñada por el famoso artista Miguel Ángel.
Aunque en jerarquía San Pedro es el templo católico más importante, no solo por su tamaño, sino porque se cree que está sobre la tumba del primer Papa -el Apóstol Pedro-, algunos fieles consideran que, con la decisión de Papa Francisco, Santa María la Mayor ganará relevancia, ya que comienzan muchos fieles a peregrinar al recinto para visitar los restos del Pontífice.
DATO
La devoción de los italianos por Santa María la Mayor, especialmente en Roma, es muy profunda y arraigada. El amor a la Virgen María, considerado la madre de Jesús, se manifiesta en la veneración precisamente hacia la basílica y la reliquia de la Santa Cuna que alberga.

