Fernando Manjarrez Sahagún.
2Do De Filosofía

Testigos de esperanza, es el lema que acompaña este Año Jubilar en la Iglesia, invitados por el Papa Francisco a ser modelo de esperanza a donde quiera que vayamos, llamando a todos a vivir la alegría del Año Jubilar. El Seminario de Guadalajara se une también a esta gracia que la Iglesia nos da, y en este tiempo de misiones donde los seminaristas salimos a las parroquias urbanas y foráneas de nuestra Diócesis, para llevar el mensaje de cristo, esperanza misma.
En el Seminario las misiones son parte importante de la formación para los futuros Sacerdotes, por ello se realizan dos veces al año; una en verano, las cuales son durante todo el mes de julio, y la Semana Santa, que inician la última Semana de Cuaresma y toda la Semana Mayor.
Una vez que nos asignan nuestros destinos parroquiales, realizamos actividades variadas; ir a de vista a las casas por las mañanas e invitar a las personas a las actividades que habrá en la Parroquia y convivir un momento con ellos, realizar ejercicios espirituales en los Sectores Parroquiales previos a celebrar el triduo Pascual, los fines de semana realizar alguna hora social para que las personas se acerquen, y llevar la preparación para la Semana Santa, además de participar en las pascuas de niños, jóvenes y adultos, entre otras actividades extra ordinarias. Estas misiones siempre son una experiencia distinta a las de verano, debido a la preparación del triduo pascual, y claro, ayudar a las personas a vivirlo correctamente.
La Semana Santa siempre es un tiempo de penitencia y oración cargado de un sentimiento de nostalgia; sin embargo, este año adquiere una connotación a distinta, porque el eje central es la esperanza, es el distintivo propio del cristiano, así como los Apóstoles tenían la esperanza puesta en Cristo sobre la Resurrección. Nosotros de igual manera debemos poseer la esperanza de un cambio de vida, que durante este tiempo cuaresmal de penitencia nos hemos preparado para resucitar junto Aquel que es la Esperanza.
