PBRO. ADRIÁN RAMÓN RUELAS
La Orden de los Predicadores (Dominicos) ha dado grandes y santos pastores a la Iglesia hasta nuestros días. Hoy recordamos a uno de ellos.
Pedro nació en Verona hacia el 1205. La ciudad estaba presa de la herejía de los Cátaros, progapadores del maniqueísmo en el centro y norte de Italia. Estos herejes eran puritanos, de espíritu belicoso y sectario.
Pedro era un niño inteligente, sincero, agradable y firme en sus decisiones. Aunque de padres maniqueos, fue instruido desde pequeño por un maestro católico.
A los dieciséis años fue atraído por el ideal dominico. Quedó fascinado por la predicación del fraile Domingo de Guzmán, de quien recibió el hábito.
Con ímpetu juvenil se dedicó al estudio y a la oración. Vivió la austeridad y la penitencia con radicalidad. Después de su formación eclesiástica fue ordenado Sacerdote. Predicó en la Toscana, en Milán y en la Emilia Romagna. Se destacó por ser siempre un hombre de diálogo.
Instituyó las “Asociaciones de la fe” y la “Cofradía para la alabanza de la Virgen María” brindando consejo y ayuda espiritual.
Pronto sufrió los ataques de quienes pensaban distinto. Fue nombrado Inquisidor General para defender la pureza de la fe.
Fue superior de los Conventos de Piacenza, Como y Génova. En 1243 una conjura pesa sobre él para asesinarle. El 6 de abril de 1252 regresaba de Milán a su convento de Como. Cerca de la aldea de Barsalina recibió dos golpes de hacha en la cabeza. Comenzó a recitar en voz alta el Credo. Las fuerzas le faltaron y mojando un dedo en su sangre escribió en el suelo la palabra “creo”, que fue la síntesis de su vida, de su abnegada entrega, de una fidelidad emocionante a Cristo Crucificado a quien siempre amó. Tenía 46 años. Su cuerpo fue trasladado al convento de Milán. Su fiesta se celebra, de acuerdo al actual Martirologio Romano, el 6 de abril.
Fue canonizado el 25 de marzo de 1253 por el Papa Inocencio IV.
Es el protomártir de la Orden Dominicana.
ENSEÑANZAS:
- Un hombre como San Pedro de Verona nos motiva a ser discípulos convencidos del amor de Dios que profesan la fe en la prosperidad y en la adversidad.
- Para poder vivir bien se requiere discernimiento para hacer valientes y grandes elecciones.
- Un pastor se preocupa de que no falten a los fieles las ayudas necesarias para el cultivo de su fe y de su espíritu.
SANTORAL:
5.San Vicente Ferrer, predicador dominico.
6.San Pedro de Verona, presbítero y mártir dominico.
7.San Juan Bautista de La Salle, Sacerdote pedagogo francés.
8.San Julia de Billiart, fundadora de las Hermanas de Nuestra Señora.
9.Santa Casilda de Toledo.
10.San Miguel de los Santos, sacerdote trinitario.
11.Santa Gema Galgani, mística italiana.

