MICHELLE FLETES

“El mundo está viviendo una crisis de esperanza y en tiempos de desesperanza, necesitamos más que sostenibilidad: necesitamos regeneración”, consideró el Dr. Wayne Visser, profesor de la Universidad de Cambridge y figura destacada en el ámbito de la sostenibilidad.
El Dr. Visser participó en la 28ª Asamblea General de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), que se desarrolló en días pasados en la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), dictó la conferencia “Universidades regenerativas para un mundo fracturado”.
Durante su intervención, el Dr. Visser trazó un panorama de los principales riesgos globales que enfrenta actualmente la humanidad: pérdida de biodiversidad, cambio climático, contaminación, agotamiento de recursos naturales y acumulación de residuos. A estos factores se suman la inestabilidad geopolítica, el avance de tecnologías emergentes y una profunda pérdida de confianza social en instituciones públicas y privadas.
El académico, quien también funge como profesor en la Católica Porto Business School del Reino Unido, propuso un cambio de paradigma que supere el modelo tradicional de sostenibilidad, centrado en mitigar daños, para adoptar una visión regenerativa, que busque sanar, restaurar y revitalizar tanto los ecosistemas como el tejido social. “Regenerar significa restaurar lo que se ha perdido, reconectar con la naturaleza, revitalizar nuestras comunidades y reimaginar el futuro”, expresó.
Enfatizó que las universidades católicas están llamadas a liderar este proceso de transformación, al fungir como redes de innovación moral, espiritual y social, destacando que a través de la educación pueden sembrarse valores regenerativos que impulsen cambios duraderos en las sociedades.
“Ya no basta con preparar a los jóvenes para el mercado laboral. Tenemos que formarlos para enfrentar los desafíos planetarios con creatividad, compasión y coraje”, indicó el académico.
Durante la conferencia presentó cinco principios clave del pensamiento regenerativo que deberían guiar el quehacer universitario:
- Reimaginar
- Reconectar
- Restaurar
- Regenerar
- Revitalizar.
“Estas directrices implican no solo una reforma curricular, sino una transformación profunda en la manera en que las universidades se relacionan con sus entornos y comunidades”, señaló el Dr. Wayne.
El espacio contó también con un panel de comentaristas que aportaron perspectivas diversas desde distintas regiones del mundo. La moderación del espacio estuvo a cargo de la Dra. Katia Passerini, Presidenta de Gonzaga University (Estados Unidos) y actual integrante de la Junta Directiva de la FIUC. En su participación, destacó la relevancia de estos encuentros para fortalecer la identidad, misión y propósito de lasuniversidades católicas frente a los desafíos contemporáneos.
La Dra. Margarida Mano, Vicerrectora de Calidad e Innovación de la Universidade Católica Portuguesa, subrayó la necesidad de que las universidades impacten positivamente en sus contextos locales a través de procesos de innovación constante.
Por su parte, la Prof. Miki Sugimura, Presidenta de la Sophia University de Japón, compartió experiencias de educación transformadora y cooperación internacional desde el continente asiático. Además la Dra. Anne Kiboi, Decana de la Escuela de Negocios y Economía de la Universidad Católica de África Oriental (Kenia), abordó el impacto de la educación superior católica en comunidades vulnerables y su rol en el fortalecimiento del tejido social.
Finalmente, se reafirmó el compromiso de la FIUC con una educación centrada en el humanismo cristiano, la justicia social y la regeneración del planeta. A través de estas iniciativas se busca que la educación superior católica actúe como un faro de esperanza y acción en un mundo fracturado.

