Alfredo Arnold

Julio Frenk Mora es mexicano, vive en California y estoy seguro que por la mente del presidente Trump nunca ha pasado la idea de deportarlo a México o Canadá de donde es su esposa Felicia.
Frenk es un médico mexicano que egresó de la UNAM y fue secretario de Salud durante el sexenio de Vicente Fox; a él se debe la creación del Seguro Popular que hacía las veces de IMSS o ISSSTE para quienes no eran derechohabientes y que llegó a tener unos 57 millones de afiliados.
(Durante el sexenio del Presidente López Obrador, a partir del 2020 el Seguro Popular fue sustituido por el INSABI, Instituto de Salud para el Bienestar. El IMSS creó diversas modalidades de afiliación para que trabajadores independientes pudieran acceder a los servicios de salud. De acuerdo a Zoé Robledo, director del Seguro Social, en febrero había 22.4 millones de personas afiliadas al IMSS).
Cifras más, cifras menos, aquella iniciativa de Julio Frenk, el Seguro Popular, fue uno de los grandes aciertos del primer gobierno panista.
Más tarde, Julio Frenk fue Rector de la Universidad de Miami y desde enero de este año es Rector de UCLA, la Universidad de California en Los Ángeles. Su currículum es impresionante, ha recibido reconocimientos por todo el mundo.
Como él, hay en Estados Unidos miles de mexicanos que brillan en el mundo profesional, el deporte, el medio artístico o simplemente desarrollando una actividad productiva. La geografía nos tiene irremediablemente unidos.
Se estima que más de 36 millones de mexicanos radican en Estados Unidos, más del diez por ciento de su población calculada en 331 millones. Muchos han formado sus familias allá.
Más de 11.4 millones de mexicanos habitan en California; 7.9 millones en Texas, 1.7 en Arizona, 1.6 en Illinois; 757 mil en Colorado, 629 en Florida, 601 en Washington, 590 en Nuevo México, 540 mil en Nevada, entre muchos más en otros estados
Estados Unidos no se va a desprender de la décima parte de su población, la de origen mexicano, que además se distingue por su emprendimiento. Por supuesto, no todos son ciudadanos respetables, pero en todas partes hay excepciones.
La ciencia, la industria, el comercio, el deporte, los espectáculos, la vida social, las fuerzas armadas de Estados Unidos, no se entenderían sin la presencia de los migrantes mexicanos; migrantes de primera, segunda o tercera generación.
Frenk Mora, de quien hablábamos al principio, es un ejemplo. Ocupa un puesto desde donde dirige la educación de miles de jóvenes estadounidenses.
También hay que aceptar que la población norteamericana es quizá la más cosmopolita del mundo; los británicos fundaron las primeras colonias en el siglo XVII. Y en poco tiempo, por las buenas o por las malas, fueron anexando territorio y recibiendo pobladores de todo el mundo. Así se ha construido este país plural y próspero.
Hoy se viven otros tiempos. Ya no somos aquellos “Vecinos distantes” que describió Alan Riding; somos vecinos y socios, tal y como ha ocurrido durante las tres últimas décadas… Bueno, somos vecinos, socios y en miles de casos, también parientes.
LAE, diplomado en Filosofía y periodista. Académico de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

