Inicio Edición ImpresaActualidadesVICARÍA DE PASTORAL Caminando hacia los sectores

VICARÍA DE PASTORAL Caminando hacia los sectores

por Michelle Fletes Rubio
0 comentarios

Pbro. Miguel Ángel Ávila Ortiz

Porque estuve hambriento, porque tuve sed, porque era forastero, porque estuve enfermo, desnudo, encarcelado…
(Cf. Mt 25, 31-46)

En el proceso pastoral de nuestra Diócesis seguimos caminando con un rumbo seguro. Este proceso se ha querido concretar en las periferias existenciales, que hemos discernido y asumido de forma sinodal y, en los últimos años generando un ambiente común de misericordia, procurando que la misión común de esta Iglesia de Guadalajara se concrete en las acciones pastorales de las Parroquias, Decanatos y Vicarías Episcopales en comunión con nuestro Obispo.
El andar en estas dos primeras etapas ha ido dando sus frutos y nos han mostrado sus retos; retos que hemos asumido con el espíritu de discípulos misioneros y siempre con una mirada de misericordia. Por ello como arranque de nuestra XII Asamblea Eclesial Diocesana tuvimos un momento para escucharnos sobre el caminar en estas etapas que hemos echado andar (de concientización y la etapa territorial) y queremos seguirlas manteniendo activas, dirigiéndolas hacia los sectores que conforman nuestra Iglesia particular.
En esta tercera etapa que se nos propone iniciar en nuestro caminar pastoral, se busca y se desea develar, tocar,
escuchar, integrar y asumir a los distintos sectores que conforman esta Iglesia viva; para que, con la ayuda y la iluminación de la pastoral funcional y los carismas tan ricos y variados de la vida consagrada, podamos juntos identificar los sectores que deseamos tocar, escuchar, evangelizar y con un espíritu sinodal aprender de ellos a ser más eficientes en nuestra tarea misionera. Para ello es bueno que tengamos claro el significado de los conceptos que se tocarán en esta XII Asamblea Eclesial Diocesana.
El concepto nuevo en nuestro lenguaje pastoral es SECTOR. A lo largo del caminar de nuestra Iglesia Diocesana, al sector lo hemos visto comúnmente como una porción de nuestro territorio parroquial, sinónimo de zona o barrio. Sector es una parte de una colectividad o territorio, de una sociedad o de la Iglesia, que tiene características peculiares y diferentes, que tiene como fin, facilitar una misión de manera organizada, para lograr una mayor efectividad en el objetivo que sea propuesto. Sin embargo, cuando hablamos de sectores no nos referimos a la división del territorio parroquial sino al conjunto de personas con un objetivo, misión, trabajo, vocación común.
En esta tercera etapa de la gran Misión de la Misericordia, tienen una importancia y protagonismo especial los sectores. Por eso debemos de entender hoy por sector: una porción de fieles o personas de la sociedad con un objetivo común, con características laborales, existenciales, circunstanciales y sociales semejantes; que al ser tocadas con conciencia e incluidas en la misión, facilitarán la misión permanente de la Iglesia diocesana de manera organizada, para lograr así una mayor efectividad en el trabajo pastoral.
No debemos de creer que las periferias existenciales que ya tenemos muy bien definidas en nuestras acciones pastorales en la Parroquia, Decanato y Vicarias ahora cambian. No, al contrario, estas nos deben de servir como puntos de referencia para elegir los sectores que debemos de discernir para su atención.
Podemos decir con certeza que los sectores incluyen varias de las periferias existenciales. Por ejemplo: en la periferia de las familias en crisis, existen, las familias pobres, las desunidas, las inmersas en la violencia, los divorciados, las familias de los desaparecidos, etc. En la de los jóvenes podemos ver que toca sectores, como las tribus urbanas, los adictos, los estudiantes, los ninis, el sector universitario, etc. En los adultos mayores por igual, los enfermos, los solos, los maltratados, los pobres, los asilados en casas de reposo, etc. En la descomposición del tejido social, se encuentran el sector de los desaparecidos y sus familias, los migrantes, las personas en situación de calle, los políticos, en cuanto pueden ser factor de cambio, etc. Los sacerdotes en crisis podemos ver una gama de sectores, los que viven y prestan sus servicios en comunidades pobres, los que han dejado el ministerio por situaciones irregulares, los sacerdotes enfermos y los que se han jubilado.
Esta tercera etapa nos debe de llevar con esta dinámica Pastoral Diocesana a concretizar con mayor precisión nuestras acciones de misericordia en todos nuestros niveles de pastoral, deben de resonar en nuestras decisiones y reflexiones, las palabras de Cristo: ante el hambre de la gente que lo seguían “Denles ustedes de comer” (Mc 6, 36) o confortando a aquella mujer viuda que llora a su hijo muerto y que lleva a enterrar:
“No Llores mujer” (Lc 7, 13).

También te puede interesar