Lupita Venegas
Querida Lupita:
Ya no sé cómo actuar ante mi esposa. Ha sido diagnosticada con trastorno bipolar. La relación con ella es muy complicada y me desconcierta, estamos discutiendo muchísimo. Necesito orientación.
Carlos R.
Hermano mío, Carlos:
Vivir con una persona que padece trastorno bipolar puede ser profundamente retador, pero también puede vivirse con amor, estabilidad y esperanza cuando hay comprensión, tratamiento adecuado y límites sanos.
Comprender la enfermedad no significa justificar todo comportamiento, pero sí evitar interpretar cada episodio como falta de amor o malicia. Cuando una persona está muy alterada emocionalmente, la lógica rara vez funciona. En plena manía o gran irritabilidad: discutir empeora el conflicto, confrontar agresivamente aumenta la escalada y lleva a la guerra “hacerla entrar en razón” suele fracasar.
Es mejor:
- Hablar breve y claro
- Bajar el tono
- Evitar humillaciones
- Esperar momentos de estabilidad para temas delicados
Muchos esposos terminan agotados, ansiosos o deprimidos.
Hay 3 recomendaciones que evitarán que llegues a esto:
- Descanso, terapia si es necesario
- Amigos, tiempo personal
- Dirección espiritual
Y la ayuda más poderosa: oración. Un esposo que ora tiene poder. Establece una relación con Dios, usa palabras espontáneas como si estuvieses frente a tu mejor amigo, platica con Él diciéndole lo que sientes, lo que temes, pero sobretodo, pide para tu esposa salud física, emocional y espiritual.
Para muestra un botón. Te propongo esta oración sencilla y espontánea que recitada con fe, traerá paz al corazón de tu esposa y al tuyo propio:
Dios mío,
Confío en Ti. Espero en ti. Te rindo honor y gloria. Ayúdame a creer con firmeza. Sé que amas a mi esposa mucho más que yo mismo. Inspírame y renuévame para poder mirarla como tú la miras. Dale estabilidad emocional, humildad y serenidad. Ayúdale a conocerse, a aceptarse y superarse. Bendice sus pensamientos, inspira sus palabras y acciones.
Dame a mí las virtudes necesarias para ser el esposo que ella necesita. Dale a ella las virtudes necesarias para agradarte con sus decisiones.
Protégela de las insidias del enemigo y de todo mal. Dame paciencia y prudencia para amarla más y mejor.
A María Santísima encomiendo nuestra relación y nuestro hogar.
Amén.
Si le das el apoyo adecuado y además oras por ella, ustedes formarán parte de las muchas parejas que logran relaciones profundamente maduras ya que aprenden a enfrentar esta condición unidos, con humildad, tratamiento integral y mucha, mucha paciencia.
Lupita Venegas/Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

