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“VIMOS SU ESTRELLA EN EL ORIENTE” “Los Reyes Magos llegan para adorar al Niño”

por Michelle Fletes Rubio
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MICHELLE FLETES

En esta fiesta, la Iglesia celebra la manifestación, también conocida como la Epifanía, de Jesús por primera vez ante los Reyes Magos.
Recordando que, al ser el tiempo de Navidad, durante este lapso se presenta la primera Epifanía de los Reyes. En tiempos anteriores, esta fiesta combinó otras dos manifestaciones, la que tuvo lugar en el Bautismo del Señor que es la Epifanía a san Juan Bautista en el Jordán y la que tuvo lugar en la fiesta de las bodas, que es la Epifanía a sus discípulos con el milagro en Caná.
EL SIGNIFICADO
El término “Epifanía” es la transliteración del griego επιφάνεια, cuyo significado es “manifestación” o “darse a conocer”.
A su vez, el Catecismo de la Iglesia Católica, en el párrafo 528 dice:
La Epifanía es la manifestación de Jesús como Mesías de Israel, Hijo de Dios y Salvador del mundo. Con el Bautismo de Jesús en el Jordán y las bodas de Caná, la Epifanía celebra la adoración de Jesús por unos “Magos” venidos de Oriente. En estos “Magos”, representantes de religiones paganas de pueblos vecinos, el Evangelio ve las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación.
La llegada de los Magos a Jerusalén para “rendir homenaje al rey de los judíos” muestra que buscan en Israel, a la luz mesiánica de la estrella de David, al que será el rey de las naciones. Su venida significa que los gentiles no pueden descubrir a Jesús y adorarle como Hijo de Dios y Salvador del mundo sino volviéndose hacia los judíos y recibiendo de ellos su promesa mesiánica tal como está contenida en el Antiguo Testamento. La Epifanía manifiesta que “la multitud de los gentiles entra en la familia de los patriarcas” y adquiere “la dignidad del pueblo elegido de Israel”.
LOS REYES MAGOS
La palabra “Magos” es de origen persa y se refiere a una clase de hombres que se caracterizaban por ser Sacerdotes, científicos y filósofos. Diferentes sociedades antiguas usaban diversos nombres, pero todas tenían alguna clase intelectual que buscaba el conocimiento y la verdad; en los Reyes Magos, el término “Mago” se ha interpretado también como un sinónimo de astrólogo, un sabio que a través de la lectura de las estrellas puede predecir acontecimientos y a pesar de que gran parte de lo que poseían estaba relacionado con el pecado y el error, a través de los medios a los que estaban acostumbrados, Dios los condujo al conocimiento verdadero, al conocimiento de sí mismos y de Cristo.
Según la tradición, sus nombres eran Baltasar (de Arabia), Melchor (de Persia) y Gaspar (de India), quienes dejaron atrás su tierra de origen y su cultura para salir al encuentro de aquel del que hablaban las profecías: un rey que habría de salvar al mundo y que gobernaría con justicia, devolviendo la esperanza a la humanidad.
Existe la convicción de que los nombres de los Reyes Magos gozan de mucha fuerza gracias a un famoso mosaico hallado en Rávena (Italia) que data del siglo VI (d.C.) y en el que aparecen grabados, con toda claridad, los tres nombres mencionados.

PARA SABER
Aunque la fecha de la Epifanía en el calendario general de la Iglesia es el 6 de enero, en algunos países se celebra el domingo después del 1 de enero, por lo tanto, en 2025 la Solemnidad de la Epifanía es el 5 de enero

SU ORIGEN
Las Escrituras señalan:

“Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido?” Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”, Mt 2, 1-2.

Se menciona a unos Magos, de quienes no da nombres, ni dice que fueran reyes y ni mucho menos que fueran tres.
Además, en el Evangelio de san Mateo explica que, al enterarse de esta noticia Herodes el Grande, que por esa época era el rey de Judea, mandó llamar a los “Magos” para interrogarlos y les hizo prometer que una vez hallaran al niño se lo comunicarían para que pudiera adorarlo él también.
Tras abandonar el palacio y ser guiados por la estrella, los Magos encontraron al Mesías acostado en un humilde pesebre, al lado de María, su madre, y de San José. Al postrarse ante él y ofrecerle oro, por su realeza; incienso, la ofrenda de la divinidad; y mirra, como anuncio de sus futuros padecimientos por su humanidad, fueron advertidos por un ángel para que no volvieran al palacio de Herodes, ya que este solo quería acabar con la vida del niño.

REGALOS EN ESTE DÍA
La costumbre de intercambiar regalos en Navidad está conectada con la presencia de los Reyes Magos en el pesebre, es por esto que, en algunos Estados de la República Mexicana, incluso en otros países, toma mayor fuerza la tradición de que los niños reciban regalos que los Reyes les dejan en sus casas en la madrugada del 6 de enero. Esto en representación de los obsequios que le llevaron al Niño Jesús.
En México, los Reyes Magos fueron conocidos por los misioneros católicos, quienes difundieron desde el siglo XVI el episodio protagonizado por estos sabios e introdujeron más tarde el hábito de dar obsequios, como lo hicieron los Magos con Jesús.
LA ROSCA
El origen de la Rosca de Reyes es una tradición que tuvo sus comienzos en la Edad Media (siglo XIV) en países europeos como Francia y España, y que, poco tiempo después, llegó a México durante la conquista. Desde entonces, es costumbre partir una rosca de pan, la cual se caracteriza por tener forma ovalada o circular, símbolo del amor eterno de Dios que no tiene principio ni fin.
Respecto a la decoración, las frutas como el ate simbolizan la gracia traída por Jesucristo, y también representan las joyas incrustadas en las coronas de los Reyes, que significan amor, paz y felicidad.
El Niño Dios se coloca en el interior de la rosca, popularmente conocido como “el monito”, y simboliza al bebé Jesús que los reyes no encontraban porque la estrella aparecía y desaparecía intermitentemente. También se cree que representa cuando José y María escondieron a Jesús de Herodes, por esto también los dulces o frutos cristalizados significan las distracciones del mundo que impiden encontrar a Jesús.
En México, se tiene la tradición de que a quien le “sale el Niño Dios”, automáticamente se convierten en madrina o padrino y deben llevarlo a bendecir a la iglesia y cuidarlo hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria.

EL DATO
La tradición de dejar los zapatos para que los Reyes depositen dulces u obsequios en su interior tiene su origen en una leyenda, cuya historia cuenta que dos amigos del niño Jesús, apenados debido a la pobreza de su familia, quisieron darle sus propios zapatos; pero como eran usados, en un intento de que tuvieran mejor aspecto, los generosos niños se esforzaron en limpiarlos al máximo, así que los lavaron y los dejaron por la noche para que se secaran. Al día siguiente, milagrosamente los zapatos aparecieron llenos de regalos y dulces como premio a su buen corazón, esto debido a que los Reyes Magos habían pasado aquella noche por ahí y habían recompensado la bondadosa acción de los dos niños

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