Fr. Luis Javier Román Moya, OFM

Con un solemne triduo de acción de gracias, la Fraternidad Franciscana y Parroquial de Santa Anita, Jalisco, celebró los 325 años de culto eclesiástico a su Madre, Reina, Patrona y Abogada:
La Virgen de la Candelaria de Santa Anita. En el año de 1700, Fr. Ignacio Téllez, quien fue Sacerdote de la Parroquia de San Antonio de Tlajomulco, a la cual pertenecía Santa Anita desde el Siglo XVI, comenzó a darle culto público y eclesiástico, pues hasta entonces, solo lo recibía de los indígenas de la población.
Fr. Nicolás de Ornelas en su crónica sobre el curato de Tlajomulco menciona que: “los indígenas de más edad le dijeron a Fr. Ignacio Téllez que “una de las imágenes de Nuestra Señora que tenían en el Hospital del pueblo y en su capilla, era milagrosa. Que la habían dejado ahí, encargándola mucho, otros Padres franciscanos”.
Fue entonces que Fr. Ignacio le cambió las vestiduras rotas que tenía por unas nuevas, le dedicó la Capilla del Hospital de la Purísima Concepción y le cambió la advocación litúrgica, celebrándola desde ese año el 15 de agosto, Solemnidad de la Asunción de María a los cielos.
TRIDUO EN SU HONOR
Las celebraciones del triduo comenzaron el jueves 14 de agosto con el rezo de las primeras vísperas y la Santa Misa de la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María en presencia de Jesús Sacramentado, por ser jueves eucarístico.
Dentro de la celebración, se realizó la bendición de dos pinturas para el Santuario de la Virgen en las que se narra la llegada de la Imagen a este pueblo y el inicio de su culto eclesiástico. También se consagró y bendijo una nueva campana, se realizó una ponencia sobre el culto a la Virgen de Santa Anita y se inauguró una exposición fotográfica sobre su devoción.
El viernes 15 de agosto, la solemne concelebración Eucarística fue presidida por Mons. Ramón Salazar, Obispo Auxiliar de Guadalajara, quien expresó qué recordar esta fiesta mariana y los 325 años de culto son una manera de participar y vivir en nuestra vida la presencia de Dios entre nosotros por medio de la Virgen María.
El sábado 16 de agosto, la Imagen original de Nuestra Señora visitó las comunidades religiosas del pueblo y a bordo de su camioneta pasó por varias calles para bendecir a sus hijos. Por la tarde la milagrosa Imagen ingresó a lo que fue su primer Santuario, la actual Capilla de Guadalupe, lugar donde hace 325 años se le comenzó a dar culto eclesiástico.
AMOR DE MARÍA
En la Eucarística se recordó el amor y presencia de María entre tantas generaciones hasta nuestros días. Después se procedió al cambio de vestido de la Imagen y fue trasladada de la Capilla a su Santuario, dónde se le rindió serenata toda la noche.
El domingo 17, desde temprano las mañanitas alegraron a los pobladores y por las calles del pueblo se rezó el Santo Rosario. A mediodía, la Solemne Eucaristía estuvo presidida por Mons. Juan Humberto Gutiérrez, Obispo Auxiliar Emérito de Guadalajara.
Ya por la tarde, la Imagen original de Nuestra Señora salió a recorrer las calles de su pueblo; cada calle y cada fiel se desbordó en muestras de amor, vivas, aplausos, cortinas, cuetes, arcos de flores y globos, tapetes de aserrín y alfalfa, arreglos florales, confeti, etc.
Un grupo de fieles del pueblo fue el encargado de llevar en andas la Imagen de la Virgen y ella como Madre amorosa, llevó consuelo, alegría y esperanza a todos los que la contemplaron más de cerca y por espacios dónde no había llegado.
Al regreso a su Santuario, la Santa Misa fue presidida por Fr. Ignacio Ceja Jiménez, OFM., Vicario General de la Orden Franciscana. Por la noche, una pequeña verbena popular y fuegos artificiales cerraron los festejos marianos en este hermoso aniversario de culto eclesiástico.
Damos gracias a Dios por todos los beneficios que nos ha concedido a través de la presencia de la Santísima Virgen María y de su Hijo Jesucristo en sus venerables Imágenes en nuestro pueblo, santuario y parroquia.
Provincia Franciscana de los Santos Francisco y Santiago en México

