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Vivamos informados y sin miedo

por Gabriela Ceja Ramirez
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ULISES ZAMARRONI

Hoy, aún no logro entender cómo las mismas fuerzas armadas de nuestro país que el pasado 22 de febrero perdieron decenas de elementos en un operativo contra la delincuencia organizada en el municipio de Tapalpa, una semana después resguardaban los funerales del líder del cártel, abatido tras el enfrentamiento suscitado por aquel despliegue. La realidad supera a la ficción.

La normalidad colectiva puede leerse como una ciudad que se mueve y que vive, que despierta y trabaja o va a la escuela, que tiene vida social y familiar, que duerme y sueña. Lo que no es normal es vivir con miedo.

Despertamos, cumplimos nuestras obligaciones y deberes lo mejor que podemos, sonreímos y nos encomendamos para poder regresar vivos a casa, para que las personas que amamos estén a salvo. Sin embargo, en el fondo algo nos oprime el pecho y permanecemos intranquilos, irritables. Tenemos miedo.

Hace unos días, a un midibús del transporte público le tronó una llanta cuando iba lleno. El estruendo de la explosión del neumático provocó histeria colectiva. Hubo gritos. Muchos se tiraron al piso de la unidad. Otros lloraron. Hubo quien relató después que vio a tipos armados acercarse al camión. Todo terminó de golpe cuando el conductor descendió de la unidad, revisó el daño y subió rápidamente para gritar que una llanta había tronado. Hubo risas.

Lo sucedido el 22 de febrero en Jalisco y otras 19 entidades del país no es para menos. Resultaría impreciso cuantificar los daños y las afectaciones reales, porque todos perdimos algo. Cada disparo, cada bloqueo, cada ataque, cada incendio y cada daño dejaron marcas, incluso imperceptibles.

“YO POR ESO NO VEO NOTICIAS”

Hay quienes aseguran que el bombardeo con tantas y tan frecuentes malas noticias nos provocan traumas. Debo aclarar como periodista, que lo que nos afecta emocionalmente es cómo interpretamos la información y qué hacemos con ella.

Debemos estar al tanto de lo que sucede a nuestro alrededor. Hay que unirnos a los grupos de whats de la colonia. Hay que saber qué publican los grupos de facebook. Debemos revisar qué hacen los creadores de contenido locales y qué dicen las tendencias de tik tok. Hoy todo circula por las redes sociales.

Y precisamente porque todo circula a través de esas benditas redes sociales, no hay que creer todo lo que vemos o nos envían. La Inteligencia Artificial ya nos ha jugado muchas bromas pesadas. Pero antes de la IA ya había noticias falsas, fotografías y videos de otros tiempos y hasta de otros países que han sido utilizados en momentos clave para alarmar, para crear caos, confusión y miedo. Si, es imposible filtrar todo y determinar qué es real o qué es ficción. La duda pesa más que una certeza y una imagen puede impactarnos y hacernos daño.

UNA SOCIEDAD MEJOR INFORMADA, TOMA MEJORES DECISIONES

Con los años he aprendido que el periodismo debe ser útil, y hoy estoy convencido de ello. Al revisar los medios de comunicación o las redes sociales encontramos contenidos inútiles y hasta basura con miles de reproducciones y vistas, además de miles de likes. Abundan los contenidos y notas falsas.

Pensar durante momentos de estrés es complicado, pero pensar y decidir con miedo es más difícil. No estamos solos.

Hay que pensar las cosas dos veces para verlas de una manera distinta. Hay que analizar posibilidades y consecuencias. Nunca debemos dejarnos llevar por lo primero que pensamos. Lo ideal es hablarlo con alguien, pero si no hay alguien más con nosotros, hay que pensar bien antes de decidir.

El miedo colectivo es igual de poderoso y dañino que la histeria colectiva. La realidad se distorsiona y se magnifica. Antes de dejarnos llevar por el pánico, hay que hablarlo, hay que compartirlo para entender lo que sucede. El silencio es enemigo. Quienes hablamos solos aprendemos a escucharnos a nosotros mismos. Pero siempre hay alguien a nuestro lado.

PLAN FAMILIAR

Cuando decidimos cuidar a las personas que amamos y cuidarnos a nosotros mismos, debemos prepararnos para las contingencias. Protección civil recomienda tener un plan familiar para saber qué hacer en caso de un sismo, inundaciones o desastres naturales.

Lo más importante para lograr un plan familiar es armarlo con ideas de todos. Hay que definir qué hacer y cómo actuar en caso de ser necesario. Hay que acordar palabras clave y lugares específicos de reunión. Aunque parezca exagerado, hay que tratar de tener claros todos los escenarios, hasta los menos posibles. Hagamos simulacros y ejercicios para afinar detalles. Podemos crear un grupo de whats para compartir noticias, fotos o videos y determinar si son reales o fake news. Si, lo más importante es la comunicación.

UN FUTURO INCIERTO

Analizar la situación convulsa de nuestro país es simple: El origen de todos los males es la corrupción. Más corrupción es igual a más impunidad. Más impunidad equivale a más delitos. Si se cometen más delitos, entonces más ciudadanos seremos víctimas. Si hay más víctimas, nada pasará porque ganará la impunidad.

La lucha por el poder es política y es violenta. Siempre habrá quienes quieran cooptarnos o intimidarnos, darnos despensas o regalos. Pero ojo, porque mientras estemos distraídos nos arrancarán la vida o nos quitarán lo que amamos. Los datos de desapariciones y homicidios dolosos hoy muestran una parte muy pequeña de la triste realidad de México.

Debe quedarnos claro que no estamos en un país de primer mundo y que nadie, de verdad nadie está totalmente seguro. Esa es la razón por la que debemos mantenernos bien informados, para poder cuidarnos y proteger lo que tenemos y a las personas que amamos. Vivir con precaución no es vivir con miedo.

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